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UN PINGÜINO EN MI ASCENSOR: "Pingüimatic (18 pequeños
éxitos en directo de...)" (Resistecia / 2000?):
La disquera "Resistencia", que habitualmente edita discos de grupos
punk, hardcore, metálicos o de fusión metal/rap, ha recuperado
a un curioso personaje del pop español de finales de los 80 y principios
de los 90: "El Pingüino".
Por aquellos años un tipo, armado casi exclusivamente
con un organillo y unos conocimientos musicales muy básicos, se
dedicó a hacer canciones de estructuras pop, con un voz nasal muy
marcada y unas letras imposibles.
Si la primera impresión es la de un niñato pijo
con su organillo, la verdad es que su cancioncillas tenían mucha
gracia y tras escucharlas, nos hace pensar más en un chico del montón,
abducido por el atrevimiento del punk y emborrachado por la ironía.
Canta a las amas de casa ("El ama de casa estafada por la publicidad"),
se dedica a destrozar el jardín con la esperanza de hacerse rico
("Arqueología en mi jardín"), intenta una violación
para terminar siendo la víctima ("Atrapados en el ascensor"), reivindica
la promiscuidad ("En la variedad está la diversión"), hace
cantos a los productos que salen en la televisión ("Camp", "La Vaca
que Ríe", "Mi café", "He-man y Barbie"), hace una versión
de "Les Cornichons" de Nino Ferrer ("El Salchichón") y cuenta otras
historias imposibles o absurdas en "Tú me induces al mal", "Juegas
con mi corazón", "El camión de la basura ilegal", "El club
de tenis" o "El arzobispo makarios (y su botella de Larios)".
Sus canciones son tan robustas como un chicle de cinco pesetas,
pero su ingenuidad lo salva todo.
El disco se grabó en la Sala el Sol de Madrid el año
pasado, contando con el apoyo de Mario Gil (reforzando los teclados, con
las programaciones y a los coros) y Santiago Racaj a guitarra. La diversión
está asegurada.
Comentario: F-MHop |