THE PEEPING TOMS: "The Peeping Toms" (CD,
Revelde, 2001)
Cuando conocí la noticia,
yo también fui de los que lamentó profundamente la desaparición
de Malarians. Una de las pocas bandas estatales que ha sabido abordar
el Ska con suficiente conocimiento de causa y respeto por las raíces
como para no convertirlo en una caricatura, autores de discos básicos
para comprender el desarrollo y la evolución de la escena de
nuestro país, decidían poner fin a su carrera tras una
gira por Francia en la que presentaban su mejor y, a la postre, último
disco, el más que notable "Hostal Caribe". Sí,
en su momento yo también me sentí apenado por la noticia...
pero ahora me estoy empezando a alegrar. Malarians han pasado a mejor
vida, pero en su lugar tenemos a The Peeping Toms, una nueva encarnación
de los febriles madrileños que está destinada a brindarnos
momentos de una calidad al menos no inferior a los que protagonizaron
los autores de "Guaqui Taneke". Y es que su debut homónimo
es un trabajo deslumbrante en homenaje a la música que apasiona
a sus intérpretes, amplios conocedores de la materia con la que
trabajan y suficientemente dotados en el aspecto técnico para,
sin caer en ejercicios de estilo ni autocomplacencia, dar forma a un
disco cuya vocación de clásico queda patente desde el
primer instante al sumergirse en los maravillosos sonidos que contiene
y explora. Todas las fuentes tienen su espacio aquí, y siempre
se les rinde adecuada pleitesía: los instrumentales arrastrados
onda Skatalites, la tradición de King Edwards, Prince Buster
y Laurel Aitken, los temas vocales en la órbita Maytals/Ethiopians,
el revivalismo bien entendido de Specials, esencias Soul, Jazz, Rocksteady,
algo de Swing, Pop... Es decir, una filosofía musical que, a
pesar de incidir mucho en el aspecto más tradicional y auténtico
del Ska, tiene uno de sus pilares en la fusión de diversos estilos
y sabores, hecho que les lleva a crear bombas como "Jamaiquino
Boogaloo", un Ska con elementos latinos que ya lo quisieran Los
Fabulosos Cadillacs, e incluso a versionear canciones de los Bee Gees
("Spicks & Specks") o Antonio Carlos Jobim (el inevitable
"Girl From Ipanema"), en principio bastante alejadas de su
campo de acción habitual, con excelentes resultados. Claro que,
si lo de las versiones lo bordan, ¿qué se puede decir
sobre las composiciones propias? De altísimo nivel y equilibrada
variedad, no desmerecen en absoluto junto a clásicos como "Made
A Mistake" de The Wailers, y tanto en su faceta vocal como cuando
abordan los instrumentales poseen una solidez muy superior a la que
mostraba la ya consistente formación que registró "Hostal
Caribe". "Bonney & Read", "Moonlight",
"Supercoco (Muppet Invasion)", "Jackpot" o "Engine
Number 1966" son sólo algunas de las muchas joyas que contiene
"The Peeping Toms", una obra genuina de gusto exquisito. Como
decían Cypress Hill (y Marvin Gaye antes que ellos), "...
ain't nothing like the real thing". Imprescindible.
Comentario: Jorge X.
(Fecha de la publicación: 21/02/2002)
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