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Actualizado: 27/06/2002 Próxima act.: Número 14 |
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JAZZ EN PRIMAVERA EN SANTANDER: "Pasión por el Jazz" En el norte peninsular varias ciudades
vascas tienen festivales que ya son clásicos para los aficionados:
San Sebastián y Vitoria, a los que pretende sumarse la principal
iniciativa y aspiración de esta asociación cultural
un festival de verano en Santander que complete la oferta, aumente la
diversidad y extienda el referente jazzístico hasta incluir también
la región de Cantabria dentro de los lugares soñados por
los aficionados. La Asociación Cultural ha
estado gestando durante su tiempo de existencia varias iniciativas, y
si bien la más ambiciosa y prometedora es el citado festival,
como calentamiento y preparación decidieron organizar una pequeña
serie de conciertos de primavera. Los nombres elegidos para estas actuaciones
fueron Trilok Gurtu y Tribal Tech. Unas semanas antes de esta serie
de conciertos tuve oportunidad de charlar con Fernando Errea, uno de
los principales promotores de la asociación, quien me dejó
bastante claras las cosas sobre sus pretensiones: "
paliar
el déficit de contenidos de jazz en las programaciones musicales
de la región
" y "
ofrecer a la gente de
Cantabria y a la gente que se quiera aproximar eventos de jazz de forma
regular en tiempo
". Si bien estas aspiraciones son muy
loables, pero también muy genéricas, como "
sumar
a Cantabria al circuito nacional de jazz
", lo que realmente
me llamó la atención fue su insistencia por atraer el
jazz a la juventud: "
queremos abrir la programación
a los nuevos tiempos, traer programaciones de vanguardia
",
"
uno de los principales objetivos es atraer a la juventud,
como ya pasa en otros lugares
". Cuando decidí profundizar
en este punto él insistió en ese aspecto, aunque también
añadió "
sin olvidar a los militantes más
preservacionistas y más tradicionales
". Desde luego me sorprendió
desde un principio el interés mostrado por aparecer en una publicación
independiente, alternativa y con contenidos habitualmente asociados
a la juventud
Hip Hop, punk, metal, techno
como la nuestra,
por lo que tomé buena nota de este punto y me decidí a
estar muy atento a lo que sus conciertos realmente ofrecían. Además, Errea me habló de
sus proyectos futuros, como traer a la European Jazz Youth Orchestra
en Julio, una de las mejores big bands del continente, la cual está
compuesta por algunos de los mejores instrumentistas jóvenes
de toda Europa. Parece ser que tienen proyectada una gira veraniega,
"Swinging Europe", en la que actuarán es España
en cuatro ocasiones: Barcelona, Santiago de Compostela, Ezcaray (La
Rioja) y Santander. Continuó hablándome de ese proyecto tan ambicioso de un festival (ya hemos hablado de sus intenciones de complementar la oferta de los eventos cercanos, de poner a Cantabria en el circuito) pero también me habló de la cruda realidad de lo que cuesta conseguir financiación, de los quebraderos de cabeza para localizar un lugar adecuado, para resolver todo el apartado logístico y bueno el jazz no es una música mayoritaria. Las instituciones públicas ven poca popularidad en este estilo y la iniciativa privada se echa para atrás. Aún así, parece que el proyecto sigue adelante y en breve publicarán el programa de conciertos. He de reconocer que no soy un gran experto en jazz aunque sí, me gusta, y entre mis discos favoritos hay algunos de Miles Davis, John Coltrane o Donald Byrd pero para preparar la cobertura de los conciertos de primavera tuve que documentarme ampliamente sobre Tribal Tech y Trilok Gurtu. Además pregunte a amigos que son grandes aficionados grata sorpresa: Trilok Gurtu es un percusionista increíble y Tribal Tech tiene absolutamente noqueados a todos los guitarristas y bajistas con los que hablé.
Su infancia estuvo rodeada de música
y tuvo los mejores maestros, destacando su interés por las tablas.
En su más temprana juventud un regalo de su hermano, que había
viajado por Africa, le abre los ojos a un mundo de posibilidades
unos bongos y unas congas tienen la culpa. De aquí nacería
su libertad a la hora de practicar las percusiones
instrumentos
de cualquier tipo
de los más tradicionales a los más
modernos y además se crea algunos propios. Los años 70 los inicia como
profesional y uno de sus primeras experiencias significativas con el
jazz fue la actuación junto a Jon Tchicai y Charlie Mariano en
el Festival de Jazz Yatra, celebrado en Bombay, a mediados de esa década.
Años después, un trabajo "alimenticio" junto
al cantante pop indio Asha Boshe le permitió viajar a Nueva York
en el 77. Mientras vive en los Estados Unidos, el jazz avanza terreno
en sus preferencias musicales. Un tiempo después de abandonar
al cantante pop decide viajar a Europa
allí conoce a Don
Cherry, se alista en el grupo alemán Embryo, después forma
parte de Family of Percussion, luego de Electric Circus
Trilok
se mueve entre países y entre formaciones, unas veces como miembro
y otras como mercenario
Om, Philip Catherine, Oregón, etc. En el 88 Trilok Gurtu ha formado
un grupo propio, con el cual recorre varios festivales de jazz europeos
en este año conoce a John McLaughlin, quien le invita a formar
parte de su grupo. Así durante dos años el artista indio
graba discos y realiza multitud de actuaciones como parte del John McLaughlin
Trio. Variadas y numerosas aventuras musicales
vivió Trilok Gurtu hasta que en el año 1994 vuelve a contar
con grupo propio. Se llamaba The Crazy Saints y entusiasmó al
público que iba a sus actuaciones con una mezcla de música
tradicional india con rock y jazz. Este proyecto le llevo por gran parte
de Europa y por Estados Unidos, valiéndole la fama y estatus
del que goza actualmente entre los aficionados al jazz. En la actualidad funciona en formato
de trío, junto a la cantante congoleña Sabine Kabongo,
quien fuera miembro de Zap Mamma, y el teclista Jerry Lipkins. Su último
trabajo se llama "Khatak" y en él colaboran entre otros
la cantante Neneh Cherry y el guitarrista Steve Luckather. Además, sus ritmos y la forma
de trabajar las percusiones ha influido notablemente en la escena drum'n'bass,
siendo sampleado y remezclado en numerosas ocasiones. Una de las principales características de Trilok Gurtu es su apertura de mente quiere llevar la esencia de la música de su país al mundo, pero no hace ascos a nada que le parezca interesante bailarinas contemporáneas, danzas africanas, breakers además no desprecia las cajas de ritmos, ni los samplers, ni los multiefectos.
Este Hotel cuenta con una sala donde
en ocasiones se dan conciertos, habitualmente de cantantes melódicos,
que fue el lugar donde se realizó la actuación. La sala es amplia, con una capacidad
de mil personas y tiene una acústica y visibilidad bastante buenas. Sobre el escenario, un templete no
muy alto, estaba una retahíla de instrumentos de percusión,
un micrófono y un conjunto de teclados, samplers y ordenador. El teclísta se encargaba de
disparar texturas, fondos y tocar algunos riffs propios. Desde luego,
me sorprendió que no toda la instrumentación fuera real,
dado que era un concierto de jazz
aunque por otra parte este tipo
de cosas también sirve para ver que tampoco es tan malo que esto
se haga en conciertos de techno o rock. El caso es que la labor del
teclista fue la menos lucida, aunque no se le pueden poner "peros"
dado que no tuvo espacio para gran alardes. La cantante sí se lució
tiene una voz preciosa, marcadamente africana, canta con entusiasmo,
es alegre, capaz de transmitir sentimientos y se mueve con gracia en
el escenario.
Encima si el tío es un genio
además tiene sentido del humor
lo único que empañó
el concierto fueron algunos problemas técnicos en el sonido que
en ocasiones metían ruido por un altavoz y daban una señal
pobre a los monitores de los músicos
ni mosqueos ni nada
unos chistes de Trilok Gurtu, unas sonrisas de la cantante y a seguir
para adelante
eso sí, que la organización "apriete
las clavijas" de los técnicos para la próxima vez. El caso es que estas interrupciones,
que hubo dos, tuvieron el efecto de relajar al público y ponerle
más en sintonía con los músicos
distensión
y cierta alegría llevó a disfrutar con más entusiasmo
del resto del concierto
que por cierto
hubo un instrumento
que Trilok Gurtu no supo manejar bien
¡¡el público!!
intentó que formáramos parte de su conjunto percusivo
con palmas y voces
y bueno
lo hicimos de pena. En el bis todo se volvió participativo
de nuevo, con parte de público bailando (invitado por la cantante)
y el resto palmeteando el ritmo
gran ovación con la salida
de los músicos y palmeteo posterior del público replicando
el ritmo del último tema hasta que logró que el trío
saliera de nuevo
saludó y se fue definitivamente. Un chasco,
porque todos deseábamos unos minutos más de actuación. En definitiva, un concierto fantástico, donde el público disfrutó de lo lindo y con un efecto secundario ahí me tienes buscando como loco los discos de Trilok Gurtu. Todo un tipo a descubrir. Ah!, se me olvidaba parece ser que eso de que querían atraer a la juventud al jazz va en serio... desde luego con conciertos como éste es posible.
Tribal Tech son una banda de jazz
rock, que enlaza con las bandas de los años 70 pero añadiendo
al estilo una mayor complejidad y entendimiento del lenguaje del jazz,
que vuelcan en temas extensos donde ambos estilos se equilibran. De
forma que han logrado mantener el interés del público
de jazz y a la vez atraer al público de rock. Tribal Tech ha publicado 8 discos
que han sido aclamados por la crítica, además cada uno
de los miembros del grupo tiene otro buen número de trabajos
editados. Los premios y reconocimientos son
habituales para los cuatro miembros. En especial para Scott Henderson,
que ha sido nombrado mejor guitarrista varias veces en los últimos
años por las revistas "Guitar World" y "Guitar
Player". Y para Gary Willis, que ha sido nombrado dos años
consecutivos como mejor bajista por "Guitar Player". Sobre Scott Henderson se puede decir
que se reivindica a sí mismo como un músico de blues-rock, y
que tuvo su aprendizaje base en figuras como Jimmy Page, Hendrix, Albert
King o Budy Guy, aunque su encuentro con el jazz le facilitó
el estilo personal que le caracteriza.
Ha escrito en muchas publicaciones musicales y tiene editados dos vídeo-métodos
para aprender a tocar la guitarra. En cuanto al bajista, Gary Willis,
decir que ha sido profesor en varios institutos musicales americanos
de gran prestigio (como el Instituto de Música de Hollywood o
el de Arte de Valencia en California), habiendo recibido su formación
musical años atrás en varios lugares, entre los que destaca
el programa de jazz de la Universidad del Norte de Texas, de donde es
natural. Tiene publicados varios métodos de aprendizaje del bajo y también
tiene varios discos en solitario en el mercado. Por su parte el teclista Scott Kinsey
despertó a la afición musical a la edad de cuatro años
y a los doce ya había montado una banda. Su carrera musical profesional la inició en Los Angeles, tras
conseguir el título de graduado al acabar sus estudios. Ha participado en docenas de discos
de estudios, caracterizándole su diversidad, que hace que logre
sacar partido a un montón de aparatos de diversa procedencia.
Además ha hecho incursiones musicales en estilos de lo más
diverso, incluyendo el funk y el drum'n'bass.
Respecto al batería, Kirk Convington, decir que también
es alguien a quien la música le atrajo desde niño
a los doce años ya tenía una banda garagera. Años
más tarde curso estudios en el Programa de jazz de la universidad
de Texas. Kirk ha sido batería de diversos
grupos hasta que en el año 1991 se incorporó a Tribal
Tech. También ha participado en innumerables discos y ha trabajo
realizando jingles para radio y televisión.
Allí se congregaron unas 400
personas, entre las cuales abundaban sobre manera músicos de
diversas formaciones cántabras. En cuanto comenzó el concierto
la calidad técnica de los cuatro componentes de Tribal Tech inundó
la sala desde el primer segundo. Son unos músicos de
primera, increíbles, que dejaron con la boca abierta a casi todos
los asistentes. En mi caso lo cierto es que me quedé
absorto y el concierto se me pasó en un santiamen
El bajista, Gary Willis, es posiblemente
el miembro más dotado musicalmente del grupo, con un dominio
del instrumento impresionante: párrafos musicales hiperveloces,
adaptaciones a las improvisaciones con acierto y un uso de los efectos
soprendentemente creativa. Pero a mí quien más me gustó
y sorprendió fue el batería (Kirk Covington)
una
contundencia tremenda, que le hizo cambiar los platos a la cuarta canción,
y sin embargo una precisión impresionante. Además, sus
ritmos eran muy creativos, llenos de cambios, de variaciones, de juegos
en que variaba la contundencia de los golpes para simular ecos
sin olvidar que en ocasiones dejaba los palos y tocaba con las manos
para conseguir nuevos sonidos. Ah! y unas idas y venidas del ritmo increíbles
se precipitaba en el ritmo, se iba totalmente y lo recuperaba con toda
naturalidad (por supuesto no es que se perdiera, sino que era un recurso
que añadía inquietud a la música y que necesita
de una capacidad técnica sobresaliente). Y bueno
sus caretos,
¡¡¡qué caretos!!!, el tío disfrutaba
de lo lindo y lo expresaba con todo su cuerpo, su cara ponía
muecas, brincaba y hacía que toda la batería temblase
(hay que tener en cuenta que es una mole inmensa) y a veces cuando no
tenía que tocar, se hacía unos solos silenciosos agitando
los palos en el aire de asustar. En cuanto al guitarrista
tenía
absortos a todos los guitarristas de la sala. Aunque lo cierto es que
no recuerdo que tocase a una excesiva velocidad, más bien es
su personalidad y supongo que su alto nivel con armonías, escalas
y demás conceptos musicales. A mi me gustó, me sonó
distinto a los guitarristas que he oído y en las improvisaciones
sabía brillar. Ya hemos dicho antes que se considera a si mismo
un guitarrista de rock-blues y lo cierto es que aunque saca unos sonidos
muy extraños y tiene muchos elementos de jazz, casi todo lo que
hace recuerda inmediatamente al blues o al rock. En cuanto a Scott Kinsey, el teclista, es otro tipo enorme, casi tanto como el batería tenía varios teclados, un sampler, del que disparó algunos sonidos y en alguna ocasión lo utilizó como instrumento base para el sonido del teclado. La mayoría de las veces las secuencias que tocaba estaban en la línea de los sonidos de teclado clásico del rock sinfónico con texturas y sonidos de órgano tipo hammond. Estuvo muy bien, aunque a mi personalmente me impactó más la labor de los otros tres músicos. El concierto duró entorno a una hora y cuarto, incluido el bis con el que se despidieron. El lugar donde se realizó fue la sala del Hotel Chiqui, el mismo lugar del concierto de Trilok Gurtu.
Al día siguiente, el 18 de
abril, los Tribal Tech realizaron una serie de "Master Class"
y dieron un nuevo concierto. Las "Master Class", es
decir, las clases magistrales, fuero ofrecidas por Kirk Covington, Gary
Willis y Scott Henderson, quienes mostraron sus técnicas en la
batería, el bajo y la guitarra respectivamente a los asistentes,
que en su mayoría eran músicos profesionales y componentes
de grupos. La clase más concurrida fue la de Scott Henderson. Esa misma noche dieron el segundo
concierto, con una cifra de asistentes mayor, unas 600 personas
y donde ofrecieron un repertorio distinto al de la noche anterior
la actuación fue ligeramente más larga y se despidieron
con una versión de "Así habló Zaratustra".
Artículo: F-MHop.
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