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Es
un buen momento para el metal en Asturias. El segundo
trabajo de Biotech “(In)divisible”, no hace
más que confirmarlo. Durante el tiempo transcurrido
entre la publicación de su álbum de debut
“Transgenic Música”, a finales del
año 2001 y este “(In)divisible” se
han producido importantes cambios en la formación:
Ramón Covelo ha sustituido a J.A. Peña en
la batería y Guillermo Mariño ha quedado
como único guitarrista. El ahora cuarteto se muestra
así avocado a terrenos más experimentales
aunque sin perder su base metálica: Tomando como
decálogo los sabios mandamientos postulados por
Tool han creado un disco hermoso e intenso
Existe
a lo largo del cd una constante preocupación por
enriquecer todos y cada uno de los temas con nuevas sonoridades
y texturas; cada uno de los miembros de la banda aporta
nuevos matices, consiguiendo que las canciones nunca se
vuelvan aburridas: En cada escucha se descubre algo diferente,
basta con poner un poco de atención. Así
desde los aires orientales de las guitarras de "37,2º
C"hasta la riqueza de estilos presente en "Asma",
donde podemos encontrar un tema rock inteligentemente
adornado con retales de drum n´ bass y un tratamiento
de los arreglos de cuerda cercanos al soul, vamos encontrando,
una tras otra, excelentes composiciones cuajadas de épicos
estribillos, herederos estos del mejor sonido Seattle.
Os
invito a descubrir a una banda de corazón inquieto
y con un montón de sentimientos que transmitir
al oyente, apoyados en unas letras notables que huyen
de planteamientos maniqueos y de las habituales pataletas
de amante desdeñado (seguro que sabéis a
quién me refiero). En definitiva, Biotech han gestado
un trabajo de calidad, donde se perciben claramente aquellos
elementos que, a mi juicio, jamás deben faltar
en una creación artística: la sinceridad
y la pasión. Enhorabuena.
Comentario:
Pablo Pelayo.
(Fecha de la publicación: 29/05/2003)
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