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Tengo que hacer la crítica del nuevo trabajo de Skunk D.F: “Neo” y os confieso que para mí esto supone un verdadero reto. Nunca han sido una de mis bandas favoritas, pero en cambio, para gran parte de la prensa musical española y, por supuesto, para su nutrida base de fans son el grupo que define perfectamente el espíritu de innovación en el metal actual.
Llegados a este punto, lo que he de hacer es olvidar todos los prejuicios, tanto propios como ajenos e intentar haceros llegar lo que sus canciones me han transmitido. Allá voy.
Lo primero, para ir dejando las cosas claras: si te apasiona
el “nuevo” metal, este CD te va a parecer increíble. Esta
lleno de riffs que conectan directamente con los maestros
del genero: Machine Head, Soulfly, Korn, Deftones... También
presenta todas las subidas y bajadas emocionales que te
puedas imaginar, sustentadas en las proclamas de Germán,
antaño histriónico intérprete, ahora efectivo vocalista.
Y no acaba ahí la cosa, el sonido del disco resulta brutal,
compacto y con unos detalles en la producción insertados
con gusto exquisito por Daniel Alcover, consiguiendo de
este modo dar cohesión al mismo tiempo que variedad a
“ Neo” y aumentando considerablemente la calidad global
de la grabación.
Los diez cortes que componen el CD son lo suficientemente heterogéneos como para mantener el grado de atención del oyente en un nivel más que aceptable. Heterogéneos y variados, pero eso sí, dentro de lo previsible y prosaico que hoy en día es el “nu-metal”. La inicial “La Nueva Voluntad”, que guarda grandes similitudes con el hit de los Ill Niño “God Save Us” , deja paso a una original y adictiva “Cirkus”: sensacional trabajo de batería y producción imaginativa en una canción llena de “groove” llamada a convertirse en un clásico de la banda. Tras la caña de los tres primeros temas, el ritmo del disco se relaja gracias a la deftoniana “En Cinco Minutos”, un exorcismo personal en forma de hermoso medio tiempo. A esta le sigue el funk corrupto de “Los Niños Perdidos”, tema de intensidad creciente y letras de contenido político. La segunda mitad del disco comienza con un piano exhalando aromas propios de los Depeche Mode entrelazado con el sonido arrollador del doble bombo en la canción titulada “Este Dolor”. Percusiones interesantes aparecen en “Creer” y “Sin Aliento” , mientras que “Decadente” esta cuajada de harmónicos artificiales, que nos transportan a los tiempos del “Burn My Eyes”. El disco finaliza con las programaciones de una electrónica y oscura “Obsesión”.
Es obligado recalcar como positivo el grado de mesura y comedimiento alcanzado por una banda que en el pasado se había mostrado muy propensa a la exageración y a los golpes de efecto. A día de hoy han conseguido con “Neo” un disco sólido y de gran fuerza expresiva. En definitiva, un buen trabajo, aunque enfocado sin duda a un sector concreto del público metálico.
Comentario:
Pablo Pelayo.
(Fecha de la publicación: 15/05/2003)
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