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La
primera edición de este festival se encuadra en
una de las ciudades de Cantabria más marcadas por
la industria, en un entorno (La Lechera) que en tiempos
pasados fue una factoría y que ahora ha sido reconvertido
en La Feria de Muestras. Todavía se conservan una
gran chimenea y grandes espacios. Un espacio adecuado
para el cartel que componía este festival basado
en la música electrónica: Airpool+Ivanka,
Telephunken, Fangoria, Dj's Telephunken y Miken Molina.
Hasta
ahora todo bien, un lugar acogedor, buen cartel, buen
precio (16 euros)... pero, ¿por qué no éramos
más de doscientas personas los que allí
nos congregamos? ¿qué ha podido pasar? ¿será
cierto que este famoso programa de televisión encargado
de extender la música y promocionar talentos entre
los jóvenes españoles haya vaciado la sesera
de todo el mundo? ¿poca publicidad? ¿había
partido de futbol a la misma hora? No sé, todavía
no he conseguido una explicación contundente.
Al
margen de la asistencia, Ivanka y Airpool abrieron el
festival. Ivanka es dj residente del Vinilo House de Santander
y colaboradora en revistas especializadas de música
electrónica. Por su parte Airpool es un dj y productor
musical que con 16 añitos comenzó su andadura
musical. El Festival Artesonica juntó a estos dos
dj (chico y chica) en un mano a mano con mesas de mezclas
por armas y disco de vinilos como municiones. La batalla
se saldó con una buena sesión de house-tecno.
Por
su parte, Telephunken (o lo que es lo mismo: Ernesto Sánchez)
se caracterizan por su particular forma de interpretar
el drum'n'bass y la música de baile. Tres músicos
encima del escenario (batería, bajo, dj) que realizaron
una sesión en vivo de este tipo de música.
Su sonido raya el estilo de Fatboy Slim y es un compendio
de fusión de elementos funk, latinos, jazz, raggamuffin,
con fondo breakbeat. Un collage musical donde introdujeron
recurrentes scratches y samplers extraídos de los
lugares más variopintos como Nirvana o la serie
Doctor en Alaska.
Llegó
la hora de la diva del pop español, de la chica
de "La bola de cristal", de la que en otro tiempo
fuera Alaska. Alvido Gara (Alaska) y Nacho Canut han resurgido
de las cenizas de "la movida madrileña"
con toda la fuerza del mundo. Rebautizados como Fangoria
se han hecho con un hueco en el actual panorama musical
y llevan tras de sí a un numeroso grupo de incondicionales.
Por Alaska no sólo parece que no pasen los años,
sino que tiene más energía que nunca. Sus
conciertos los convierten en una performace en la que
se juntan imágenes, cambios de la indumentaria
de Alaska, juegos de luces, etc. Musicalmente hablando,
resucitaron viejos éxitos de los ochenta como "Quiero
ser santa" de su etapa con Dinarama y repasaron canciones
de su último trabajo ("Naturaleza Muerta")
que el público se sabía al dedillo como
"Hombres", "Déjame llorar"
o "Eternamente inocente".
La
cabeza pensante de Telephunken (Ernesto Sánchez)
también tuvo su espacio exclusivo como Dj Telephunken.
Su estilo está marcado por su experiencia como
dj residente en salas de Zaragoza (Morrisey y Cubo) y
Madrid (Siroco) y Jon Carter como su dj favorito.
El
cierre del festival vino de la mano de Mikel Molina, dj
indispensable de la escena house de Barcelona y reclamado
por las mejores salas de España. Un final con house,
tribal y techno.
Artículo:
Mario Díaz.
(Fecha de la publicación: 03/04/2003)
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