Noche bastante fría la vivida
en la Sala Sol el pasado 10 de enero. Un cartel de excepción
que hubiera hecho saltar el termostato en cualquier otra
ocasión, pero que sin embargo, nos dejó bastante
entumecidos por las exigencias de una sala que cada vez
se muestra más inflexible con los conciertos.
La
formación madrileña Doss abrió la
velada rondando la media noche, algo que ya hacía
sospechar que acabaríamos con problemas de tiempo.
Reminiscencias grunge con un sonido compacto, y unos temas
que cayeron en diferente impresión entre el público
retardado, el cual paulatinamente iba llenando una sala
que no completó ni de lejos su aforo.
Un
buen comienzo para lo que sería la sorpresa de
la noche, los muchachos de Audience y su actitud ácrata.
Muchas cosas novedosas en su música: Armonías
disonantes, instrumentos atípicos, derroche de
arrogancia y todos los convencionalismos bien atados en
el cubo de la basura junto a unas voces que más
que cantar se quejaban apasionadamente. Cuando menos interesante
esta aportación al rock que surge desde el vivero
nacional.
Tras
el desgarro vino la fluidez de unos A Room With A View
que de no ser tan escasos hubieran estado sobresalientes.
Abrieron tal y como comienza su último trabajo,
con el tema Júpiter, una canción que delata
sin ningún perjuicio su influencia The Cure. Pero
el momento estelar de la noche no se hizo esperar demasiado.
Ese pedazo de tema (de lo mejor que nos ha dejado el 2002)
que se hace llamar Aislado, y que de principio a fin te
sumerge en un bienestar espontáneo del que no quieres
salir nunca.
Otro
de sus mayores logros incluido también en su último
trabajo Jupiter and Beyond, le sucedió. White and
Pale demuestra que son unos instrumentistas excepcionales.
Muchos figurillas deberían aprender cómo
sin perder la brillante línea melódica,
un tema puede viajar por muy diferentes momentos de intensidad
hasta volver a la calma con la que empezó.
Sacrifican
la individualidad por el grupo con un sonido que se caracteriza
por una perpetua nebulosa: línea de bajo y batería
continua acompañadas por unas sufridas guitarras
que llevan más reberveración de la que se
podría encontrar en una iglesia románica.
Estaban
relajados sobre el escenario y creando una atmósfera
bastante prometedora cuando de golpe y porrazo nos vimos
casi en la calle. En esos 20 minutillos de tregua que
nos quedaron, se repasaron algunos temas de sus trabajo
anteriores y se presentaron inéditos como Sum,
quizás nuevo estandarte del grupo.
La
actuación parece ser que no duró todo lo
que ellos mismos hubieran deseado, y el público,
que también simpatizó con este punto de
vista, no cesó de mostrar su desencanto montando
escandalera.
Es
una lástima tener que volver a esperar otra ocasión
para ver en directo a uno de los grupos más abiertos
de mente en el panorama español. Sin embargo cuesta
entender por qué todavía a estas alturas
algunos continúan etiquetándolos como grupo
de hardcore, nada más lejos de la realidad. A mi
parecer, lejos de clasificaciones sólo podemos
decir que ha nacido un grupo de culto, y yo sinceramente,
me incluyo desde ahora mismo entre sus seguidores.
Artículo:
Making
(Fecha de la publicación: 23/01/2003)
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