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“Soy
un regalo para las mujeres de este mundo
soy un regalo para las mujeres de este mundo
la responsabilidad es un cargo a mis espaldas.”
(Lou
Reed)
Las
responsabilidades son duras, muchas veces se podrían
representar con un enanito jodón que llama a tu
puerta y te saca de la cama, otras podría ser un
rodillo que te aplasta poco a poco los huesos. Pero para
Lou Reed la carga que le supone ser un mito, un buen vino
en la bodega, no le acarrea más que no avinagrarse
con el tiempo. Más que un vino que mejora con el
tiempo Lou sigue estrujando sus maneras camaleónicas,
bien podría vivir convirtiéndose en una
feria de recuerdos pero al contrario reviste el pasado.
Con
‘The Raven’ en el escenario Lou llevó
viejos temas al terreno de su actual banda, con la ayuda
de Jane Scarpantoni al chelo y el apoyo de un tal Anthony
(voz en la revisita a A Prefect Day). Además esta
noche el regalo era doble pues Lou contó con la
ayuda de Ren Guang-Yi, maestro en artes marciales, toda
una sorpresa para los sentidos y para los cuatro gatos
que se les olvidó leer el panfleto que había
a la entrada del recinto. El concierto se abrió
con ‘Sweet Jane’(Dulce Juana), para que después
entrase la banda, y durante las dos horas y pico que duró
el concierto se
fueron alternando canciones nuevas, viejas, invitaciones
a flotar, un pequeño recital con la canción
de ‘The Raven’: el arrugado Lou recitando
gutural y afilado. Es señalable lo llamativo y
caras que eran las tazas con el rostro demacrado de Lou,
todo un souvenir. Al acabar el recital del cuervo yo juraría
que rompía el clímax con la del día
perfecto pero no fue así, la dejo de última,
ahí fue cuando los guardias dijeron “Ah,
esto..sí creo que me suena”. La mesura del
regalo, no querría alterar a las ilustres damas
de la sala con un orgasmo espontáneo y coger desprevenido
a más de uno.
Personalmente
yo no tenía casi tiempo para aplaudir. Me costaba
pisar firme con los acordes que iban soltando unos y otros,
la versión apoplégica de ‘How Do You
Think It Feels?’ o el desborde de ‘The Bed’,
además va y suelta ‘Venus In Furs’
y deja caer ‘Sunday Morning’ así como
quién no se da cuenta. Toma plátano. Desde
aquí doy gracias a todos los locos que pensaron
en matar a Lou Reed por no haberlo hecho, que seguro que
más de uno le rompería las piernas de gusto.
El mundo está tan lleno de sádicos, pero
tranquilos que los peores siempre acaban saliendo en la
televisión, y de vez en cuando se cuela uno bueno
de rebote.
Puestos
a pedir no voy a pedir perdón a los que crean que
esto es o iba a ser serio. No me considero crítico,
yo iba a hacer fotos pero pensé que un texto tampoco
iría mal. Mi cerebro solo trabaja capacitado para
la mínima seriedad.
Tengo un amigo enamorado del sonido que me pidió
que le echara una foto a la mesa y los previos, carísimos
y buenísimos. Por si a alguien le interesa o tiene
pensado ahorrar para algo de esto le recomiendo que se
lo gaste mejor en invitar a unos amigos a algo. Más
de veinte kilos en una fiesta. Te estarán agradecidos
toda la vida. Eso sí, tienen que ser buenos amigos.
‘¿Una pistola es un amigo de verdad?’
le pregunta la profesora al niño, el niño
duda y se le pasa el turno. No puede ser que la gente
con dinero no sepa en qué gastarlo y entonces se
conviertan en devoradores de
publicidad, un individuo necesita hacerse preguntas constantemente,
los anuncios sugieren, dan que pensar: qué pasta
de dientes comprar… existencialismo puro y duro.
Y después dos vagabundos tienen que robar para
hacer un brindis. ‘El vino no mata’, grita
la profesora de un arrebato, niños probad a bajar
a la guerra y tirar vino a la cara de los soldados que
corren en tu contra, ‘tocados’, pero no se
mueren.
No
veo la manera de enganchar esto con el concierto así
que qué mejor que un verso de Lou Reed:
“Me
encantan las mujeres
creo que son maravillosas
son el consuelo de un mundo
en un estado lamentable
son una bendición para la vista
un bálsamo para el espíritu
qué pesadilla si no hubiese mujeres en el mundo.”
Espero
que las mujeres piensen igual de los hombres… o
de las mujeres. Y hasta los políticos de los propios
políticos, los curas de los propios curas, pero
como no estamos en el País de las Maravillas, si
alguien cree que es una bendición, una ostia o
algo parecido hay que demostrarlo. Voy a acabar la crónica
del concierto haciendo una segunda mención a los
guardias de seguridad, que en vez de guardar el silencio
imponiendo su figura ante los focos se dedican a hacer
de tipos duros contando chistes malos. Hay que tener jeta,
es que además no saben hablar al oído. Ahora
pido perdón a todas las asociaciones de guardias
jurado etc. pero el ataque es particular e intransferible
pero si alguien se siente identificado con mi queja, por
ejemplo el guiribarbudo de la butaca de detrás
que va y lee esto, cosa bastante dudosa ¿no? yo
ya quedo contento.
Después
del concierto nos juntamos unos amigos, que habíamos
estado desperdigados por todo el Centro de Artes Escénicas,
y nos metimos sin saberlo en otro concierto en el Birdland.
Una Jam sesion de saxo, bajo y batería, por ahí
va otra foto. Esto es todo y para que también aprendáis
algo además de realizar un bonito ejercicio de
lectura ¿Sabíais que si tomáis nuez
moscada antes de dormir (con yogur, infusión…)
a la mañana siguiente te acuerdas mejor de los
sueños? Yo me enteré el otro día.
PD:
También dejo otra foto de la cafetería antes
del concierto de Lou.
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Artículo
y fotos: Xurxo Lago.
(Fecha de la publicación: 29/05/2003)
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