| En
tiempos de búsqueda de nuevas tendencias y escased creativa,
Neil Young, como siempre y a su ritmo, edita un cd que desborda
imaginación y sencillez y retorna a los comienzos del country
y el más puro rock-folk. Neil viene a decir que para hacer
buena música y hurgar en los sentimientos de las personas
no hace falta más que una guitarra y buenas historias.
Esta
vez, no está solo, sino que están con él
dos de los tres Crazy Horse con los que no contaba desde el “Year
Of The Horse” (Reprise, 1997). En los créditos de
este disco no aparece por ningún lado el tercer Crazy
Horse, el guitarrista Frank “Poncho” Sampedro. Es
decir, tenemos ante nosotros, una versión descafeinada
de Neil Young & Crazy Horse con Ralph Molina en la batería
y Billy Talbot al bajo.
“Greendale”
es una producción que tiene dos interpretaciones: una
superficial proporcionada por la simple escucha de las composiciones,
que representa una obra excelente, y otra completa, que abarca
toda una historia que es narrada y contada en cada canción
que se desarrolla en un lugar imaginario que Neil Young ha inventado.
“Greendale”
es el nombre de un pueblo en el que “hay de 20 a 25.000
habitantes y no es un lugar muy grande” (según dice
el propio Young en el librito interior), un lugar idílico,
cuyo mapa aparece en la cubierta del cd, en el que Neil desarrolla
toda una trama contada a través de una familia que vive
en un lugar llamado “Doble E Rancho” formada por el
padre Earl, la madre Edith, la hija Sun y su primo Jed. También
aparece el oficial de policía Carmichael al que, sorprendentemente,
matará el primo Jed. Todos tenemos un poco de cada uno
de estos personajes y podemos vernos reflejados en ellos. “Greendale”
tiene la estructura de cualquier narración con una introducción
formada por las tres primeras canciones donde describe el pueblo,
los personajes y el rancho. Después van sucediendo todos
los eventos. “Leave the Driving” donde Jed mata a
Carmichael y es metido en la carcel del pueblo, la entrevista
al padre de la familia “Grandpa’s Interview”
por el revuelo causado por la muerte del policía, su posterior
muerte “Bringin’ Down Dinner” o la marcha de
Sun Green (la hija) del rancho “Sun Green”. Como toda
historia, tiene una conclusión y final feliz (o mejor dicho:
optimista) con “Be The Rain” cuya letra es todo un
alegato pacifista dedicado a la “Madre Tierra”.
Una
obra ambiciosa y trabajada, con un librito interior en el que
explica detalladamente cada canción y narra toda la historia
con sus propias palabras y con ilustraciones de James Mazzeo,
el artífice de la portada del “Zuma” (Reprise,
1975).
Musicalmente
hablando “Greendale” tiene bastante de “Zuma”
y “Broken Arrow” con su Gibson Les Paul y distorsión
en todo momento excepto en “Bandit” donde toca una
guitarra acústica y canta en falsete y “Bingin’
Down Dinner” en donde toca un órgano analógico.
Canciones largas y apoteósicas con solos de guitarra y
armónica desgarradores. Es una pena que sólo se
escuche una guitarra y que cuando Neil realiza un solo, no esté
“Poncho” Sampedro acompañándolo.
Por
si esto fuera poco, se incluye un CD-DVD extra con un concierto
acústico (“Live at Vicar St.”), en donde Neil
Young explica e interpreta los diez cortes que forman “Greendale”
únicamente con sus guitarras acústicas, armónicas
y órgano.
Si
te gusta Neil Young, ésta es una obra imprescindible de
su discografía. Si quieres empezar a conocer algo de este
genio de la música del siglo XX, que con casi sesenta años
todavía puede poner los pelos de punta con sus canciones,
ésta es una buena oportunidad.
Entrevista:
Mario Díaz
(Fecha de publicación: 25/09/2003) |