| Grupo
formado en Castellón en la época dorada del Heavy
nacional, los 80. En 1996 graban su 1º cd (después
de alguna demo de carácter promocional) “Sequías”.
Debido a la relativa aceptación del “Sequías”
(sobre todo a nivel regional) la banda lo sigue intentando y en
1999 graban 6 nuevos temas que junto 3 del primer trabajo y una
pista multimedia conforman su 2º trabajo llamado “Templario”
(PIES, 2000). En 2001 salió su tercer trabajo “Sueños
perdidos” (Zero Records), que les consolida definitivamente
en el panorama Heavy Metal a nivel estatal. Ahora regresan con
su cuarto disco “La risa de las bestias”, con unas
fuentes, diseño del Cd y cubierta todo ello al estilo medieval.
Realizan un heavy metal clásico con reminiscencias de los
80 donde se notan influencias de grupos como Barón Rojo,
Ángeles del infierno, Obús o Panzer.
El
CD comienza con “Arnau”, un duro tema precedido de
una especie de intro del renacimiento provenzal, en este tema
podemos destacar los coros y el espectacular punteo de guitarra
a cargo de Alberto, algo habitual en casi todas sus canciones.
Le sigue “Mentiras”, un tema totalmente Heavy con
un sonido de guitarras muy marcado que a mí me recuerda
al mítico Balls to the Wall de los Accept. “Talismán”
es uno de los cortes más rápidos en el que podemos
observar un excelente trabajo de bajo ( Fran) y de batería
(Miguel). En “Hoguera Viva” el grupo se decanta por
un estribillo pegadizo apoyado por unos buenos coros. Otro de
los cortes en los que podemos ver la increíble calidad
técnica del bajista de la banda (Fran) es “Expreso
a ninguna Parte”. “Cruces de Mármol 1936-1939”
es un homenaje a la olvidada para algunos resistencia republicana.
En “500 caballos” el tipo de sonido se acerca mucho
al Speed Metal. La voz de Fran se aproxima mucho a la de Klaus
Meine vocalista de Scorpions en “Maleficios”. “El
Llanto del miedo” es una dura crítica a los “falsos
que van de buena gente”. La gaita que suena en la última
pista del disco da entrada a “L´abre, el árbol,
zuhaitza”, canción que se aleja de los ritmos rockeros
para centrarse más bien en aquellas sintonías del
medievo. Con la colaboración de José Carlos Molina
(Ñu) este terceto se marca un tema trilingüe que da
el toque de originalidad al disco, y que da el punto y final a
más de cuarenta minutos de imparable caña. Los grupos
nacionales no cesan en su empeño de llegar al más
alto nivel de composición, he aquí la prueba.
Entrevista:
F-MHop
(Fecha de publicación: 07/09/2003) |