Cuando uno se acerca por primera vez al nuevo disco de Ari
se topa con la nueva imagen de la artista. Un cardado afro muy
elegante en la portada, fotos promocionales con una imagen sexy
antes desconocida y para colmo, al pinchar el disco uno se topa
con una corte vocal de aire swing.
Pero que nadie se alarme,
ahí terminan los cambios. No ha habido ningún giro
hacia lo comercial, ni su música se ha aligerado. De hecho,
el grueso de los temas de este nuevo disco parecen totalmente
intercambiables con los de su anterior trabajo (“La Fecha”).
La línea musical es similar, el planteamiento de las letras
también y ni es mejor ni peor que aquel.
Hay una mayoría de
canciones donde el rap es el principal protagonista, pero también
hay un pequeño grupo de canciones de onda más bailable
y latina. Tal vez sean las más llamativas al principio,
pero lo cierto es que son una minoría y en conjunto están
equilibradas.
Estos cortes de onda latina
corresponden a las colaboraciones con Orishas, el tema “Déjate
llevar” en versión doble, y “Así es
la negra”, con Rossy de Palma, Lorky y Pavel.
También hay algún
corte llamativo y que se sale de la línea global, como
son “Tierra Prometida, flamenco meets rap, y “Scrathing”
donde toma protagonismo DJ Tillo y sus destrezas a los platos.
También destacan, esta
vez por su letras, “Dámelo tó”, de marcado
carácter sexual, y “Qué grande es ser mujer”,
con Dnoe reivindicando el orgullo de ser mujer.
En la onda más ortodoxa
se mueven temas como “Las cosas son como son”, “Street
life” (con Hablando en Plata), “Pasos en el tiempo”,
“Guerra de Estilos” (con Frank T y Nomah) o “A
kien va a engañá”.
De las producciones musicales
se han encargado Frank T, de la gran mayoría, Rayka (de
Hablando en Plata ) de un tema, y el americano JC de un par de
cortes.
El “pero” que
se le puede poner a este disco es que en él Ari se mantiene
pero apenas evoluciona (algo que sí era evidente entre el debut
y “La Fecha”). También que hay algunas letras
en las que se nota cierta inmadurez… los reproches a los
políticos de “Las cosas son como son” son bastante
burdos.
Pero estos pequeños
“peros” (si las cosas se hacen bien no es necesario
cambiar si no se cae en el estancamiento; la inmadurez puntual
es coherente con la gran juventud de la artista), no afean al
conjunto y en resumen, “Así lo siento”, es
un disco donde Ari se reafirma en los mismos planteamientos de
su anterior trabajo, con el mismo grado de acierto y con un equilibrio
entre canciones de “puro rap” y otras más llamativas
en onda latina.
Comentario
por: F-MHop.
(Fecha de publicación: 12/02/2004)
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