Nuestro
compañero José Francisco Fernandez de Guevara Ferri
realizó hace unos meses un viaje a Argentina. Un país
maravilloso que cuenta con una intesante movida musical.
Ahora
os presentamos el primero de una serie de artículos, en
el que el periodista nos muestra la grandeza del rock de aquel
país.

Comentar que cualquier contacto con la escena sudamericana
del rock no ha dejado de sorprenderme hasta el día de hoy,
de los primeros grupos que recuerdo fueron los míticos
Psiglo, músicos uruguayos de cuya “cantera”
surgieron dos grandes músicos, el batería Hermes
Calabria, ex-miembro de Barón Rojo, Moris y Azabache el
teclista Jorge García de Asfalto. Cuyos lps: “Ideación”
y “Psiglo II” son dos joyas valiosisímas y
rarísimas piezas de coleccionista y que irrumpieron en
países vecinos como Argentina. Otro de los músicos
uruguayos en irrumpir en el país andino además de
España, sería Moris con rotundos éxitos de
puro rock and roll como “Balanceo del rock”, “Zapatos
de gamuza azul” o “Sábado noche”.
Y hablando de Argentina, tal vez pase por
ser el país que mejor ha tratado al rock situándolo
en un lugar de privilegio y auténtico fenómeno social,
a pesar de la crisis que azotó al país y lo sumió
en la ruina total de la cual el gabinete Kischner trata de enmendar
la plana.
Desde la época del conflicto en la
guerra de Las Malvinas en 1982 con el Reino Unido, la música
rock cantada en castellano adquirió una importancia inusual
en las ondas hertzianas porteñas y grupos como Barón
Rojo, Leño y Obús arrasaron en las listas de éxitos,
además de una buena “caterba”, como dirían
por allá de buenas bandas argentinas. Fue precisamente
gracias al apoyo de grandes emisoras como la Rock and Pop y potentes
cadenas de televisión como Canal 7 y la labor de periodistas
como Mario Pergolini que en un primer momento crearon escuela
en la FM para después dar el gran salto al medio televisivo
y crear el formato CQC que en España tan buen resultado
obtuvo de la mano de El Gran Wyoming hasta que empezaron las presiones
por parte de los de siempre por entender que era un programa no
políticamente correcto, precisamente en este aspecto radicaba
su principal virtud. Cumpliendo unas expectativas que cualquier
programa de “marujas” ya hubiera deseado para sí
un ratio de audiencia tan amplio, en fin “Telebasura”
(“20+” - Barón Rojo, año 2001).
En el país del Ché en aquellos
albores de los ochenta emergieron bandas tan fundamentales del
rollo como Riff o V8, de los cuales siguen en pie músicos
de la talla como Pappo o el sarcástico Ricardo Iorio y
sus Almafuerte, respectivamente. Hablando de Riff y Pappo hace
tiempo escuché un estupendo “bootleg” de comienzos
de los años 90 grabado en Temperley (Buenos Aires) y entre
los trallazos que contenía el disco estaba el archiconocido
“Susy Cadillac” o el estupendo “Sube a mi voiture”,
que por llegar llegó al estado español en forma
de clip musical como parte de la videorevista “El diablo
del rock and roll”. Además dicho “bootleg”
estaba acompañado de canciones pertenecientes a LP’s
de la época dorada del grupo: “Ruedas de metal”,
“En acción” o “VII”.
Para
gran disco aquel “Caso cerrado” de Pappo´s Blues,
cuyo sello discográfico Imperdible ha reeditado bajo los
auspicios de Main Records. Un disco que contiene temazos de blues
pesado como “Tren azul” y aparece el prestigioso ex-batería
de King Kobra y Blue Murder, Carmine Appice. Excelente la adaptación
de los años 60 del tema del capitán Bobby Troup
"Get your kicks on route 66" con el sabor de la costa
oeste norteamericana y por supuesto el toque personal del “chico
malo”. Otra canción a tener en cuenta de este gran
disco es “People don´t care” en donde Pappo
tocó la guitarra para la banda del prestigioso bluesman
John Lee Hooker. También son dignos de destacar “Algunos
deslices” donde se monta unos coros muy guapos con Celeste
Carballo, además de estar acompañado por sus amigos
Michel Peyronel al bajo y el guitarra Botafogo. El guiño
a Hendrix es la versión “Castillo mágico
español” (“Spanish castle magic”).
Un gran disco que podrás adquirir gracias a la inmejorable
labor de distribuidoras como Label Records regentada por Diego
http://www.labelrecord.com
y está vendiendo en la actualidad copias del grupo malagueño
Bodega Caníbal que actuaron no hace mucho, más concretamente
en El Refugio de Málaga el 24 de enero. Precisamente, tuve
conocimiento de esta distribuidora gracias al álbum recopilatorio
“Tributo
a los reyes del metal”, anteriormente reseñado
en la Factoría del Ritmo en el número 15 a raíz
de lo cual me puse en contacto con Diego y me dio a conocer un
gran número de proyectos similares de bandas bonaerenses,
algunas muy underground pero de buen toque, que próximamente
iré comentando.
De
los medios de prensa escrita que me dio a conocer Diego destacaría
a dos especializados en el metal, “Si el cantor se calla”
y “Jedbangers” con líneas editoriales muy parecidas
y próximas a lo que sería el “Heavy Rock”
del Mariscal. Tal vez, “Jedbangers” tengan un contenido
más internacional, mostrando a unos eufóricos Metalllica
en portada en el número 5 que luego a la hora de la verdad
se rajaron y no tocaron ante uno de los públicos más
fieles que puedan encontrar, el argentino. Y eso, a pesar del
aparato promocional que desplegaron al nivel de vallas publicitarias,
extensos reportajes y anuncios en televisión, radio y revistas
como las que nos ocupan. Unos medios desmesurados sobre todo teniendo
en cuenta el poco tacto y falta de honestidad característico
de los que se venden por el otro “metal”, el vil metal.
Mientras, “Si el cantor se calla” nos informa de especiales
dedicados a la saga Rata Blanca, Los Redondos o los tributos a
los pocos anglófonos idolatrados en el país, “Los
Ramones”. Otros son sin duda Rolling Stones y Kiss. Relacionado
con Kiss, además de ver numerosas mochilas de colegio que
llevan todos los chicos a clase, aluciné en un colectivo
de línea que mostraba a modo de pegatina gigante en la
luna trasera el anagrama del grupo, cual reluciente y fidedigna
reproducción de cualquiera de los que lucen en sus portadas
o escenarios los “carapintadas”. ¡Qué
pena que no llevaba la cámara de fotos a mano! Aunque si
la llevaba cuando atravesando la avenida del Libertador, cerca
del barrio de Nuñez, pude echar deprisa y corriendo, como
pude una foto a todo un emblema de los recitales porteños,
Obras Sanitarias, lugar que con el paso de los años será
para Barón Rojo como el Cavern a los Beatles, al menos
en Buenos Aires.
En sucesivos artículos iré desgranando detalles
de bandas y entresijos del apasionante viaje guiado por la cruz
del Sur y las decenas de amigos de la música que me topé
por el camino, mil gracias a todos, ¡salud y larga vida
al rock and roll!
Reportaje
por: Jose
Francisco Fernández de Guevara Ferri (Enero
2004)
(Fecha de publicación: 12/02/2004)
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