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El concierto de Deluxe en Simancas fue algo grande. Fue bueno. Se presentaba como cabeza de cartel de un festival indie muy escasamente publicitado y es muy probable que las 100 personas que allí nos encontramos hubiéramos deseado ver un poco más de gente, había demasiados espacios. Pero eso no hizo que los grupos salieran a cumplir: nada más lejos.
Las actuaciones Speakeasy, Shiver y Avant Garde no las pudimos ver porque llegamos un pelín tarde, esas cervezas…, pero sí que lo hicimos en Holywater y Steelwood. De los primeros decir que hicieron un concierto sin concesiones, muy entregados, compactos y un cantante muy estable y creíble durante toda su actuación. Alternaban muy bien los temas y siempre se mostraron muy sólidos. La actuación de Steelwood se vio un poco más desfavorecida debida al abuso de las partes programadas y que no siempre acababan de sonar bien; la sombra de Deluxe es todavía demasiado alargada en algunas bandas.
Y Deluxe cerró
este festival con una soberbia actuación. Un grupo que se
readapta para los directos y eso es de agradecer. Sonaron
muchos de sus temas de su último y más exitoso cd, “If things
were to go wrong”, pero con una magia de directo increíble:
todo sonaba en su sitio y tanto Xoel como la banda estuvieron
muy bien, especialmente el teclista, que hacía constantemente
voces. Temas como Freak o Bienvenido, al final sonaban mucho
mejor que en el disco, lo que no quiere decir que no estén
bien grabadas pero tenían una fuerza especial. Muy buenas
intro para muchos de sus temas y un guiño escénico de un
Xoel muy estable y cercano, demostrando su buen hacer en
la música, que si bien sabemos que no suenan a nada nuevo,
sí se mueven con gran soltura sobre fórmulas predefinidas.
En este caso la mezcla de los ingredientes hace que el plato
sea de muy buena digestión. Deluxe en concierto es más que
recomendable.
Artículo
por: Civic
(Fecha de publicación: 16/08/2004)
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