|
El escritor, poeta y periodista, además
de colaborador de La Factoría del Ritmo, Julián
Sánchez, participó en la segunda feria del
disco "Ciudad de Barcelona" presentando sus libros,
habitualmente vinculados al mundo musical, en el evento.
En el siguiente
texto nos acerca lo que vio, sintió y vivió
en aquellos días.
Al lado de mi stand,
como autor y miembro de un colectivo con Victoria García,
contacto con uno de los pocos editores, Xavier de Castro,
de libros sobre música y entorno social de este país,
dirige una colección enterita, a un nivel independiente
y en búsqueda de calidad, salvo las excepciones de
aventuras preciosistas que pululan y son de agradecer, como
ese libro de “Los Muertos de Cristo” con CD,
que es una historia de 400 páginas del anarquismo
en España.
Editorial Milenio, Lleida. Libros de
música, pop, The Beatles, Elvis, rock, música
y cerveza, fotografías y una novedad sobre Frank
Zappa, uno de cuyos autores es Nando Caballero que coordina
el programa cultural “La Lluna”, en “Comràdio”,
en el que colaboré mensualmente en 2003 y en varias
ocasiones en este 2004.
2ª “Fira del Disc Ciutat
de Barcelona” (2ª Feria del Disco). Estación
de Francia. Los trenes van y vienen. A cubierto de las palomas
el viernes 5 de noviembre es más de colección
e intercambio, saludos amistosos, de convención y
algunos convencionales. Ofertas, vinilos caros y la gente
que organizó la primera entrega este mismo año
y que coordina las diferentes Ferias Musicales en Palma
de Mallorca dirigidos por Joan Carles y Pere, con un buen
equipo a sus manos.
Ska, (Discípulos de Otilia),
pop, surf instrumental, con algunas variaciones e influencias
(Los Coronas), reggae, heavy como sonido, junto a más
bandas, en un decorado tan preciosista como es la arquitectura
de la estación barcelonesa. Se cuentan algunas leyendas
urbanas y mercantiles de avispados/as.
Tiendas catalanas, de Bcn, Madrid, escasez
de sellos discográficos (Runaway que es tienda en
Palma, Baleares), alguna revista, como Ruta 66, Pack de
Só, y tiendas de Suiza, Holanda, Italia, Canadá,
Inglaterra, Alemania, que han arrasado, y “Rock Rarities”,
una rareza de Portugal que visité a salto de mata,
como una de Madrid, creo recordar, donde compré un
CD de la gente de “Korrosiva”, con portada fanzinerosa
en blanco y negro. A su vez me saluda un músico de
Potato que dice que fue guitarrista en el 95 de “La
Polla”, justo cuando la grabación del “Carne
para la picadora”. También charlo por 1ª
vez con Gerard que lleva la página de “La Polla”.
Lavabos llenos, pronto sucios, cajas
de música a 140 y 300 euros, LP´s franceses,
DVD´s en ofertas ajustadísimas, un disco de
Mecano a 60 euros, fantasía, afición y subasta
el domingo, sin llegar a fanatismos extremos según
lo que contemplo, manteniendo un puntillo emocionante. Los
expertos y los críticos, a uno le hago una broma
y no me compra el libro, menos mal que hubo mucha más
gente que sí y algún medio de información
se enrolló, son enjambre y puntillismo. El cansancio
se soporta y la curiosidad del domingo se fusiona con familias,
grupos de amigos sin dinero y gente que busca ofertas y
alguna cosa que perdió de vista.
Veo camisetas de “MUSE”,
“METALLICA” y a un vendedor de fanzines en plan
hombre anuncio. Fotógrafos aficionados y profesionales
buscan el detalle por los tres pasillos de stands. Carreteras
de sonidos que se aprecian infinitas. Poco punk actual y
sí mucho del clásico. Todo parece más
humano, lo cual se agradece. Las próximas convocatorias
serán para públicos más amplios, aunque
quien no va es porque no quiere.
Los trenes se han detenido. Siempre
una estación de ferrocarril es un arte y una buena
música. Galimatías de la vida. De la próxima,
si tengo euros para ir, os cuento más.
Barcelona, 8-11-04, Julián Sánchez,
escritor, periodista y poeta, aunque nunca supe en que orden.
Artículo
por: Julián Sánchez
(Fecha de publicación: 11/11/2004)
|