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A
pesar de tener la temporada de festivales a la vuelta de
la esquina, no son pocos los conciertos que quedan por ver
en salas cerradas. Sin duda alguna, una de las actuaciones
que más ganas había de ver estos meses era
una de la banda riojana que en los últimos años
ha conseguido un éxito aplastante, TIERRA SANTA.
Hace poquito editaban su nuevo trabajo “Apocalipsis”,
álbum que están presentando entre sus fans
españoles, que han sabido ver en su nuevo disco una
obra maestra del heavy metal, y es que desde que comenzaron,
la formación riojana no ha parado de crecer y ofrecer
buenos trabajos, algo que en este último han bordado.
Sobre las diez de la noche el mágico telón
se abrió para mostrarnos la entrada triunfal de los
riojanos, estrellas de la noche. Primero aparecieron los
músicos, al son de su novedosa intro que puso los
puños en alto de todos los presentes. “Nerón”
sería la elegida para abrir el concierto, como era
de suponer; y Ángel saltó al escenario pletórico
de energías y con una voz que tiraba de espaldas.
Ataviados de nuevo con su habitual indumentaria negra y
acompañados en general de un buen sonido, nos ofrecieron
un comienzo en el que se metieron a todos en el bolsillo
con canciones como: “Apocalipsis”, “Alas
de fuego”, “Indomable”, “Tu misión”
o “La momia”, entre otras.
Uno
de los momentos cumbres estaba por llegar; la canción
que se ha convertido ya en todo un himno en los conciertos
de la banda. Estoy hablando de la majestuosa “Sangre
de reyes”. Sin duda, uno de los mejores momentos del
concierto, con todo el público botando y levantando
los brazos al son de los acordes. Tras este momento casi
mágico, era el momento de no bajar la tregua con
otro de sus temas de su último trabajo “Apocalipsis”,
uno de mis preferidos, “Nací siendo libre”,
era el siguiente elegido para mantener en furor trepidante
desencadenado en la Sala República esa noche. El
concierto estaba alcanzando un ritmo muy rápido,
casi sin presentaciones de las canciones, casi sin recobrar
el aliento. Llegó el momento de otra mirada atrás,
“Una juventud perdida” uno de sus temas más
conocidos. La verdad es que esta canción es puro
sentimiento, en la parte del estribillo Ángel desprende
unos sentimientos que pocos cantantes puedan hacerlo, puedes
llegar a sentir lo que canta. Una canción con una
letra muy interesante y que marcó el momento más
emotivo de la noche.
Se
sucedieron temas como: “Rumbo a las estrellas”,
“Juana de Arco”, “Kamikaze”, “Drácula”,
“La canción del pirata”… con mucha
potencia sonora. Para acabar el concierto el corte elegido
fue su tradicional “Legendario” con el que el
grupo abandonó el escenario.
Un concierto donde TIERRA SANTA demostraron que su número
de fans ha crecido con el día a día sin problema
alguno, con la gente totalmente entregada a ellos y sobretodo,
conociendo cada uno de sus temas y sin llegar al aburrimiento
que algunas bandas de heavy metal podrían llegar
a ofrecernos. Y esto fue la noche mágica que nos
ofrecieron los riojanos, sin un atisbo de superioridad,
sintiéndose como meros mortales; estos dioses del
olimpo de la música volvieron a demostrar en Valencia
lo que son capaces de llegar ha hacer, y lo que aún
pueden llegar a ofrecernos.
Artículo:
Cristina Cuenca.
Fotos por: .
(Fecha de publicación: 2005/04/07) |