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Sabino Méndez : La vuelta de un clásico del rock español.


En España todo el mundo conoce a Loquillo, y si eres seguidor del rock español, donde quiera que te encuentres, seguramente conocerás algunas de las canciones que frente a sus tres formaciones clásicas ("Sus Amigos", "Intocables" y "Trogloditas") y con los músicos de su nueva faceta de cantautor, ha polularizado : "Rock `n' roll Star", "La mataré", "Cadillac Solitario", "Esto no es Haway"...

Pero tal vez no sabrás que tras la mayoría de la música y letras de sus discos, hasta el 89, estaba la labor de Sabino Méndez. Una verdadera leyenda para los buenos aficionados, que dejando el estrellato para el personaje del cantante, permanecía en un segundo plano, como compositor inspirado, aunque como músico limitado.

La fama que rodeó la trayectoria de Trogloditas, la espiral de conciertos, viajes, grandes cantidades de discos vendidos, los días de juergas y las experiencias cada vez más al límite, llevaron a Sabino, que vivía así desde los 19 años, a caer en el laberinto de la droga.

En el 87, cuando le surgieron sus primeras dudas sobre el sentido de su permanencia en Trogloditas, decidió vencer su adición. Y en ello estuvo hasta el 89, momento en que abandonó la banda. Su salida del grupo estuvo, y todavía está, llena de polémica. Loquillo declaró por aquel entonces, que la situación personal de Sabino era insostenible, haciéndolo inútil para la composición y la interpretación. Por otra parte, éste asegura que su marcha coincidió con la superación total de su problema, siendo los verdaderos motivos, disputas relacionadas con la línea artística a seguir y el cobro de "royalties".

La última participación de éste artista junto a Trogloditas, fue en el doble en directo "¡A por ellos... !, que son pocos y cobardes", aunque los créditos solo mencionan su guitarra rítmica en "Rock'n'roll star".

Desde entonces, primer mes del 89, desapareció de la vida pública. Dedicándose a viajar, estudiar (actualmente está terminando sus estudios de Filología Hispánica), colaborar como periodista en la revista musical "Ruta 66", en diversos periódicos y en algunas revistas de motociclismo.

No abandonó del todo la música, pues continuó componiendo y tocando, pero sin grabar nada y sin buscar ningún tipo de repercusión.

En el 94, viviendo en Sitges, conoció a un grupo que había surgido de la fusión de dos proyectos anteriores, Los Bultacos y Los Huevos, con los que congenió y comenzó a colaborar. Esta banda llamada los Montañas, ahora se desdobla en dos facetas, una como ente autónomo y otra como apoyo de Sabino.

Mientras trabajaba el nuevo repertorio, fue entrando en contacto con distintas discográficas, pero ninguna le vio salida a sus canciones, que habían perdido la ingenuidad juvenil y se habían tornado amargas. Al final la independiente catalana "Al.leluia Records" decidió arriesgar por él.

El álbum, mayoritariamente grabado en directo en diciembre de 1996, se editó en la primera mitad del año siguiente, con el título de "El día que murió Marcelo Mastroianni" (pues se grabó el día 19, pocas horas después del fallecimiento del actor italiano). Conteniendo canciones de sabor "stoniano", una revisión melacólica de "Quiero ser una rock and roll star" y la curiosa colaboración de Marc Parrot, aportando loops de una Akai S-300, en el tema "Bandera".


Artículo por: F-MHop


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