Fue la mitad de Mus, un dúo asturiano de lo más peculiar: pop instronspectivo, con letras en asturiano, fondo concienciado y un gancho sentimental certero.
Ahora presenta una nueva etapa musical, en la que se ha decido a figurar en solitario (aunque para sacar adelante el álbum ha contado con buenos músicos amigos), optar por el castellano como lengua para expresarse y optar por unas letras de carácter más personal y cotidiano. Este trabajo es el resultado de una apuesta personal, en la que ha tenido que superar una etapa de cierto dolor hasta que ha logrado volver a ser creativo y estar segudo del camino musical, ahora más pop y menos folk, que realmente quería seguir.