La banda sevillana muestra sus cartas por primera vez.
Llevas toda la vida viviendo de la música creada por los demás. Tocando como músico de sesión, en bandas tributo u como profesor. Pero en algún momento quieres saltar de nido y probar si sabes volar solo, si eres de crear e interpretar tus propias creaciones, tus propios proyectos. Eso es lo que han hecho Solarys Rey y Akiles Guerrero, sevillanos y músicos de profesión pero que han decidido dar salida a sus propias canciones con este nuevo proyecto. Estuvimos hablando con ellos acerca de “Aut Omnia, aut Nihil”, su primogénita criatura.
¿Cómo está Exsilyum? ¿Tenemos Exsylium para rato?
Tenemos grupo para rato. Estamos a tope. Venimos con mucha energía, con muchas ganas y con la intención de llegar a todo el mundo posible.
Yo no os conocía. ¿Qué podéis contarme de vuestra historia como grupo? ¿De dónde surge vuestro nombre? ¿Ese logo, que parece como un eclipse, que representa?
Nosotros llevamos 30 años de vida profesional relacionada con la música, como músicos de sesión, acompañando a otros artistas en giras, etc. Hace dos años se produjo un hecho en nuestras vidas que nos hizo replantearnos que quizás era el momento de hacer algo propio, algo nuestro. Nos echamos hacia adelante y de ahí nace Exsilyum. El nombre, que significa exilio en latín, viene del hecho de como nos hemos sentido durante todo este tiempo debido a nuestra vida laboral. Nos hemos sentido exiliados de toda fiesta, de toda vida social, de cumpleaños, de barbacoas, de los fines de semana, etc. Íbamos al contrario que todo el mundo. Descansábamos un martes, que sí, que todo estaba muy tranquilo, pero siempre en dirección contraria al resto. Y, por último, lo del logo es una fusión entre Solarys y Akiles, entre el sol y la luna, entre el día y la noche. Una fusión que funciona.
Aunque a los artistas no os gusta que os encasillen en ningún estilo musical, desde mi modesto punto de vista vuestra música se puede clasificar como metal (metal existencial lo llamáis vosotros). Encuentro toques a Sôber, a Stravaganzza, a Warcry aunque hay guitarras algo más clásicas, con toques a Paco Ventura de los Medina (aunque otras suenan más heavys como el solo de “Conflicto”). No sé si por ahí van los tiros… ¿Cuáles son vuestras influencias musicales?
Tenemos muchísimas influencias. Al ser músicos de sesión, hemos bebido de multitud de fuentes. También somos profesores de música, por lo que la amalgama de estilos e influencias es enorme. El disco tiene toques que te pueden recordar efectivamente a Paco Ventura. Por ejemplo, Álvaro tiene un toque muy a lo John Petrucci de Dream Theater, es un estudioso de guitarra, un neurocirujano de las seis cuerdas. Pero el disco es tan variado y tan amplio, que nosotros le hemos dado un toque particular a cada canción y por ello en cada uno de los temas puedes encontrar diferentes influencias.
El metal ha sido un género normalmente cantado por voces masculinas. Sin embargo cada vez es más común encontrarse voces femeninas. ¿Qué aporta una voz femenina a este género que no tiene una masculina? ¿Sonarían igual vuestras canciones cantadas por un chico?
No sé, porque estas canciones son muy nuestras…(risas). Solarys pone toda su alma y todas sus entrañas en cada canción. Pero es cierto de que partimos del concepto de que todos somos iguales, de que todos podemos hacer de todo.
Vuestros nombres artísticos incluyen vocablos en latín, al igual que el nombre del grupo o el título de vuestro primer disco. Para ser una lengua calificada como muerta, para vosotros está muy viva…Bueno, de hecho “Caer” y “Aut Omnia, aut Nihil” empieza con unos versos en latín…
Bueno, te corregimos. El comienzo de “Caer” está en nórdico antiguo…Hemos tirado de lenguas clásicas. Dentro del disco hay frases en latín, en nórdico o en sánscrito.
El disco se titula “Aut Omnia, aut Nihil”, algo así como “o todo o nada”. ¿qué os jugáis con este disco? ¿no tenéis más balas en la recámara?
No venimos en plan de jugarnos la vida con este disco. Simplemente hemos hecho lo que nos ha salido del alma. Lo que en el sur decimos “por derecho”. Vamos a hacer una canción y la vamos a hacer bien, de arriba abajo, sin mirar la economía (no sabemos lo que nos ha costado el álbum). Lo que sí queríamos era que cada canción acabada estuviera perfecta para nosotros. Era como una apuesta personal. Nosotros vivimos de la música y vivimos muy bien, por lo que esto es un capricho personal y humano.
Dado que es un disco debut, ¿Qué tema pensáis que resume mejor lo que esperáis del sonido Exsilyum en un futuro?
Es una pregunta muy complicada de responder. Nosotros hemos dejado que cada canción fluyese, que ella misma fuera abriendo su propio camino. Por eso no son todas iguales y por eso el disco es tan dinámico. Hay baladas, hay temas más metaleros…En fin, es imposible quedarse con una sola.
La temática de las letras del disco hacen de sí mismo como si fuese conceptual, casi como un libro de autoayuda. Siempre se le ha dado una importancia vital al corazón como motor del ser humano pero qué importancia tiene la mente, la CPU para los informáticos. Cuanto tenemos que cuidar nuestra salud mental…
Es fundamental. Mente, cuerpo y corazón tienen que estar alineados y sincronizados. En caso contrario, la cosa no funciona. Todas las letras del disco son autobiográficas. Son experiencias vividas, especialmente centradas en los dos últimos años. Y son fruto de la reflexión. De ahí que el disco sea tan personal, tan íntimo. Aunque bien es cierto que la mayoría de los seres humanos hemos pasado por las mismas experiencias que cuentan las letras del disco en algún momento de nuestras vidas.
No sé si los doce temas del disco tienen su punto de partida en experiencias personales. Por ejemplo, vuestro primer single ha sido “El amor también se rompe”, que ya cantó la Jurado hace años (“se nos rompió el amor de tanto usarlo”) aunque en vuestro caso la letra gira alrededor de la experiencia de un hijo que ve como sus padres se separan. O en la sinopsis de “Y ahora qué?” sale la imagen de una persona…
Pues sí. Esa chispa del disco la enciende la pérdida de un ser querido, un pilar en nuestras vidas. Este hecho nos demostró que toda vida tiene una fecha de caducidad que desconocemos. Y fue esa pérdida inesperada la que dio a luz al proyecto de Exsilyum.
En “Mentiras” os atrevéis hasta con unos sonidos guturales a lo Diva Satánica. ¿Es la mejor manera de expresar el mensaje de rencor que guarda la canción?
Bueno, no es exactamente gutural. La canción representa una lucha entre la mentira y la verdad. Hemos querido darle oscuridad a la parte de la mentira, mientras que la verdad es capaz de bajar al inframundo para mirar de frente a la mentira. Y por eso ese comienzo tan tenebroso. Hay un trabajo vocal muy chulo.
En “Caer” se te nota un cierto deje andaluz (coplero) en algunas de las estrofas, con más profundidad (alargue) en los finales de las mismas, como con mucha rabia. ¿Habéis demostrado que después de Despeñaperros también hay rock?
Hay muchísimo rock, por supuesto. En Sevilla hay muchísimas bandas de nivel como Narco, Reincidentes u O’Funkillo. O si tiramos para atrás, nos encontramos con Triana, los Pink Floyd andaluces. Hay muchísimos músicos que acompañan a artistas de toda España que son andaluces. Tenemos una tierra muy rica, de muchísimo color y carisma que hace que nazcan artistas con muchísima creatividad y de nivel. Somos muy pasionales y eso le viene muy bien a la música. Lo único es que no consumimos tanto como, por ejemplo, en el norte. Y si nos ha salido ese deje de la tierra ha sido de forma natural.
“Conflicto”, que parece una clase de matemáticas, suena una voz casi masculina. ¿Tenéis colaboraciones en el disco o son las tonalidades tan amplias de Solarys?
Solarys tiene tonalidades muy amplias y todas las voces del disco son suyas. Todas…menos la que aparece en esa canción, que es de una colaboración muy importante a nivel nacional y una voz imponente cuyo propietario no podemos desvelar hasta el lanzamiento del disco.
El disco está editado, producido y promocionado todo por vosotros. ¿No habéis encontrado el apoyo de una discográfica o no lo habéis considerado relevante para este lanzamiento?
Pues como queríamos ser muy libres tanto en la forma de crear como en la de grabar y queríamos ser amos de nuestra propia creación, marcando nosotros los ritmos pues no consideramos conveniente hacerlo bajo el paraguas de ninguna discográfica. Por ejemplo, para “Mentiras” le hemos echado 74 horas de grabación. Eso, con una discográfica, hubiese sido impensable (seguro que se hubiera ido de presupuesto). No teníamos necesidad de crear con esa presión.
Supongo que al lanzamiento del disco se le suma una gira. ¿Qué me podéis contar de ello? Aunque el grupo lo formáis vosotros dos, entiendo que contaréis con otros músicos que os apoyarán sobre el escenario.
Vamos a estar muy bien acompañados, con grandes amigos y músicos. Algunos de ellos actualmente están de gira, como Álvaro Ruíz, que está ahora mismo con Pastora Soler. La banda la tenemos formada y estamos como locos por poder salir a la carretera a presentar el disco. Estaremos todo el verano trabajando para montar el espectáculo y nuestro sueño y misión es que ese espectáculo esté a la altura del disco que hemos grabado.
¿Con que os conformáis en esto de la música?
No nos conformamos con nada. Somos muy exigentes. Llevamos toda la vida soñando con esto.
La Factoría del Ritmo quiere agradecer a Solarys y a Akiles de Exsilyum y a Anita Laballo por las facilidades dadas para poder llevar a cabo esta entrevista.
Videos de las canciones “Mentira” y “El amor también se rompe”.
Más información:
Instagram: https://www.instagram.com/exsilyum
Facebook: https://www.facebook.com/61575243697037
Este artículo fue publicado originalmente en La Factoría del Ritmo Número 26 (sección: ).
Sobre los autores del artículo:

