Native Instruments, Traktor Scrath Pro: Lo mejor del mundo digital y el analógico para los DJs

Native Instruments, Traktor Scrath Pro: Lo mejor del mundo digital y el analógico para los DJs
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Una solución que permite un control análogico basado en vinilos o reproductores de CD para DJs, pero con un corazón digital basado en un producto sofisticado y versáti de la empresa Native Instruments.

DJing Analógico VS Digital: de la competencia a la convergencia

protagonistasAunque “pinchadiscos” ya los había desde los años 40 y fueron fundamentales para la divulgación de la moderna música juvenil en los años 50 y 60, fue  la década de los 70 la que marcó el inicio de la importancia de la figura del DJ y de su oficio, en unos términos similares a los que actualmente entendemos.

Antes, los DJs que se consideraban importantes y conseguían reconocimiento eran los radiofónicos, el resto simplemente eran empleados de hostelería sin un valor distintivo y no había ninguna razón para considerarlos artistas. Esta situación era así en Estados Unidos, Europa y los países influenciados por los usos y costumbres occidentales. Sin embargo, en la pequeña isla de Jamaica ya eran algo más que simples “pone discos” en los años 60: eran el centro de atención en las fiesta musicales callejeras denominadas soundsystems.

En la década de los 70 el formato de los soundsystems llegó a los Estados Unidos, de la mano de inmigrantes jamaicanos, y eso resultó ser la semilla para el posterior nacimiento del movimiento Hip Hop. A la vez, la música disco iba ganando adeptos y  en ella la figura de los DJs cobraba importancia y reconocimiento (más como vehículos y “sumos sacerdotes” de las fiestas que como artistas).

Así se plantearon los dos líneas principales del oficio de DJ: la de alguien que pone música con criterio para el disfrute de los demás y también un artista con habilidad para manipular la música, utilizando los aparatos de sonido como instrumento, y crear resultados nuevos a partir de música previamente grabada.

En aquellos tiempos los tocadiscos y los discos en vinilo eran las herramientas de trabajo, aunque puntualmente apoyadas por cintas (principalmente de gran formato) y se puede citar como pioneros a John Addison, Boddy DJ, Tom Moulton o Vince Aletti, por el lado disco y “pop”, o Kool DJ Herc, Afrika Bambataa o Grand Master Flash por el lado del Hip Hop.

El oficio de DJ se mantuvo en esos parámetros desde aquella época hasta el inicio del XXI, aunque con la novedades del uso de CDs, si bien es cierto que hay que señalar que muchos DJs dieron el salto a ser productores o beatmakers y gran parte de la música de baile, electrónica, así como de Hip Hop, creada en los años 80, 90 y en el actual siglo, está compuesta por DJs ejerciendo de creadores o compositores, algo que ha hecho que los neófitos puedan confundirle oficio de DJ con esas otras actividades, si bien la diferencia es clara.

Así las cosas, según finalizaba el pasado siglo y comenzaba el actual, el debate estaba entre quienes seguían empleando vinilos, que permitían más versatilidad para expresarse y eran esenciales para los practicantes del scratch, y los que se decantaban por los CDs, el formato que la industria había decido que sería el “definitivo” y en el que era mucho más sencillo encontrar las grabaciones. Además, comenzaban a aparecer los programas para ejercer de DJ en un ámbito estrictamente informático: Virtual DJ, Mixxx o las primeras versiones de Traktor.

Pero el avance de las tecnologías digitales ha llevado a una confluencia de las herramientas del DJ y ahora las posibilidades de los vinilos y los platos, de esencia analógica, han encontrado una forma armónica de funcionar con los nuevos aparatos, de tipo digital. Por una parte están los reproductores de CDs que permiten manipulaciones como el scratch, también los reproductores de MP3s autónomos de similares características, de otra el software para pinchar desde ordenadores que simulan características “analógicas” y finalmente los dispositivos y programas que permiten emplear platos y vinilos para “pinchar” música y manipularla, pero basándose en una computadora como pieza central.

El primer producto de este último tipo que logró fama fue Serato (www.serato.com ), pero progresivamente se han ido lanzando nuevas propuestas y hoy en el mercado es posible elegir entre él o soluciones similares como Scratch Live (www.scratchlive.net), Scratch Started Kit de Hercules  (www.hercules.com) o el producto de la gama de Native Instruments (Native Instruments) al que está dedicado este reportaje: Traktor Scratch Pro.

Todos ellos se basan en el empleo de discos, vinilos o CDs, que tienen registrados códigos de tiempo (sucesiones de sonidos de diversos tonos específicos) que el software instalado en el ordenador es capaz de reconocer y usarlo como referencia para controlar las pistas de audio digital que se reproducen. Así, se puede manipular la velocidad de las pistas o hacer scratchs con esos discos externos y el resultado será exactamente el mismo que se conseguiría con discos reales, pero con el sonido de los archivos digitales que suenan en el ordenador.

Nota: Para información sobre las distintas versiones de la gama Traktor, se puede consultar el apartado “Comparativas de versiones Traktor” incluía en este mismo reportaje.

Descripción general – Una solución completa para DJs interesados en el scratch.

protagonistasTraktor Scratch Pro es una solución que incluye una tarjeta de sonido de alta calidad, software profesional específico, dos vinilos y dos CDs.

La tarjeta de sonido es de 24 bits y maneja hasta 96 Khz de frecuencia de muestreo. Dispone de 8 salidas y 8 de entrada (4 estéreo x 2) que sirven para manejar cuatro reproductores (vinilos o CDs, o incluso reproductores MP3), dos preamplificadores con impedancia preparada para tocadiscos y una entrada de micrófono. También tiene entrada y salida MIDI. Otra característica a resalta es su notable baja latencia.

El software es un potente interfaz con el que visualizar las pistas a reproducir y que proporciona controles diversos y múltiples efectos, además de una buena forma de organizar las pistas de sonido y acceder a ellas.

En cuanto a los discos incluidos, se trata de 2 vinilos de 120 gramos con códigos de tempo, y otros dos CDs con diversas pistas que también son interpretadas por el software.

Además el conjunto incluye una serie de cables para el interconexionado con la mesa de mezclas y los dispositivos de sonido, se tratan de unos cables especiales, denominados “multicore”.

Su precio es de 599 €.

Descripción detallada – La tarjeta de sonido.

protagonistasLa tarjeta de sonido es de una calidad muy notable. Visualmente es un elemento atractivo, con una bonita combinación de plateado y negro, con la parte superior llena de indicadores luminosos que hacen referencia a los modos de funcionamiento del dispositivo y a las conexiones activas. También resulta práctico, pues a pesar de la gran cantidad de entradas y salidas de las que dispone su tamaño es muy reducido, y tiene “seguros” para evita desconexiones accidentales y un gancho para la toma de tierra.

La tarjeta dispone de 8 salidas, en 4 pares estéreos, de alta ganancia, que permiten mezclar sonido de cuatro reproductores empleando un mezclador externo o derivar señales hacia módulos de efectos.  En cuanto a entradas también tiene 8, de nuevo 4 pares estéreo, para manejar dos platos, dos reproductores de CD, o dos reproductores de alguno de esos tipos, junto con una de micrófono y un módulo de efectos.

Para la conexión adecuada de tocadiscos, tiene dos preamplificadotes de alta impedancia, si bien es cierto que los tocadiscos más modernos suelen incluir también una salida de tipo línea.

Internamente tiene una circuitería Cirrus Logic para las conversiones analógico-digitales que maneja hasta 24 bits y 96 Khz de frecuencia, todo ello con muy baja latencia (hasta 1 ms si el ordenador es capaz de ello).

La tarjeta de sonido se conecta al ordenador mediante USB y es compatible con Microsoft Windows, versiones XP, Vista y Windows 7, así como con Mac OS X 10.4.

Descripción detallada – el software

Esta versión recoge todo lo aprendido en el resto de la gama de Traktor y por ello parte de unos principios de referencia de buena calidad y madurados a lo largo de varios años. Su interface es similar al ya conocido de otras versiones, aunque incluye algunas novedades que lo hace aún más fácil de manejar, como el sencillo acceso a disposiciones visuales, según la necesidad momentánea del usuario: centrar su atención en reproducir 2 o 4 aparatos o bien hacer búsquedas para una u otra cantidad.

El software incluye sistemas automáticos de detección de tiempo e identificación de golpes. Un versátil sistema para hacer loops, incluido el poder hacerlos de forma automática, un mecanismo para la corrección tonal y una gran cantidad de efectos: hasta 21 de diverso tipo, que se pueden organizar en cadenas de 3.

El núcleo de la lógica del programa está en un mezclador de 4 canales, en los que se puede controlar la ganancia, la ecualización o aplicar filtros. Además de botoneras y controles estándar para la reproducción, pausa, acceso directo a puntos específicos (CUE), la posibilidad de volcar las mezclas a ficheros de audio, etc.

También es muy destacable el apartado destinado a almacenar y acceder a las pistas de sonido, que integra el acceso organizado con una base de datos, el acceso al sistema de ficheros o incluso a tiendas en líneas, como iTunes.

Descripción detallada – Discos y cables.

El paquete incluye dos discos de vinilo de 120 gramos, que la compañía asegura están grabados con una propuesta tecnológica superior a la de sus competidores, que permiten que el control sea mucho más preciso.

Han sido masterizados en el estudio Dubplates and Mastering de Berlin, pensando especialmente en el scracthing. Y aunque se incluyen dos unidades con el producto, se pueden comprar más en la tienda online de Native Instruments o en los distribuidores oficiales tradicionales de la marca.

También se incluyen dos CDs que ofrecen unas posibilidades equivalentes a las de los vinilos, pero para reproductores de CDs.

El paquete también ofrece un conjunto de cables para realizar las conexiones, que son de unas características especiales, diseñados por Native Instruments (que está pendiente de conseguir su patente), y que facilitan la interconexión de todos los aparatos involucrados. Su longitud es de 120 cm.

Descripción detallada – proceso de configuración e instalación y el manual

La instalación del software es sencilla y también rápida. Se lanza el ejecutable de instalación desde el DVD incluido, se contestan unas simples preguntas y finalmente se actualiza el software gracias al “Service Center” que en un programa de Native Instruments para mantener al día los paquetes instalados en los ordenadores.
Si se va a realizar una instalación sobre Windows 7, hay que tener en cuenta que conviene bajarse los drivers actualizados desde la página oficial del fabricante, y en el proceso de instalación seleccionar “Personalizada” y desactivar la instalación de drivers, para luego proceder a realizarla con el archivo descargado.

Algo más complicado resulta la interconexión de los cables de sonido, que tienen cuatro  conectores “macho”  y dos “hembra”, pues el manual lo explica de forma muy somera. Aunque basta con seguir las etiquetas serigrafiadas en los cables  para lograr hacerlo con acierto.

Respecto al manual, se trata de un libro pequeño, que incluye las instrucciones en inglés, alemán, francés, japonés y español, con 40 páginas para cada idioma. Su contenido es correcto, aunque demasiado escueto: para quien se enfrente por primera vez a un producto Traktor resultará necesario el tantear el software con el “prueba y error” para aprender a usarlo.

Descripción detallada – Manejo del instrumento.

protagonistasEn cada reproductor interno del software se puede cargar una pista de sonido, desde el módulo de acceso a archivos de sonido. Con el mezclador se pueden manejar esas pistas y se pueden aplicar efectos a cada una de ellas, además de hacer loops o fijar puntos CUE con bastante facilidad. También se puede ajustar su tempo o su tono con facilidad.

El software permite configurarlo de distintas maneras, en función de si se va a emplear de forma totalmente autónoma, con controladores externos o con una mezcladora de DJ y reproductores de CDs o vinilos. Esta configuración se hace de forma muy sencilla, pues prácticamente de todo se encarga el programa.

Para el empleo de los vinilos y los CDs de código de tempo, basta con que el “reproductor interno” detecte durante unos segundos el chorro de sonido del disco especial, para que ya pueda manejarlo. Además puede hacerlo de dos maneras: con una referencia absoluta, para hacer búsquedas dentro de las pistas “al ojo” como “toda la vida”, o relativo que obligará a hacer las búsquedas en el propio software.

A partir de ese momento se puede rebobinar, avanzar, scratchear o hacer cualquier uso tradicional del disco, que se ve reflejado con total precisión en los archivos digitales y en su escucha.

Valoración

protagonistasConocía anteriores productos de la gama Traktor y simplemente he encontrado una evolución que incorpora el manejo de reproductores y discos externos tradicionales y mejora ligeramente algunos aspectos (los efectos, el interfaz, el acceso on-line y poco más). En definitiva, esta versión no se trata de una reinvención y se mantiene en el paradigma inicial de virtualizar el equipamiento tradicional de los DJs, frente al que está detrás de Abletom Live (olvidarse del mundo físico para innovar a fondo), pero lo cierto es que es un planteamiento muy efectivo y con el que los “pinchas” se sienten cómodos enseguida.

El manejo de los platos y discos externos resulta fantástico… muy ágil y da una sensación totalmente realista, haciendo que uno se sienta cómodo y “se fíe” de lo que está manejando.

La tarjeta de sonido es muy buena y su tamaño es ideal para ser transportada. Resulta útil para usarla con Traktor, pero también como elemento de un estudio para producción musical.

La puesta en marcha no es complicada, pero se echa en falta que el manual sea más detallado, tanto para realizar las conexiones, como para describir más extensamente las funcionalidades y manejo del software.

En conjunto Traktor Scratch Pro es un producto de muy alta calidad, que supone una respuesta totalmente profesional y efectiva para los DJs que quieren combinar lo mejor del mundo “analógico tradicional” con el poder de la última tecnología digital. ¡¡Si Grand Master Flash lo usa será por algo!!.

Comparativa de versiones de la gama Traktor
 

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Más información

Para más información sobre la gama de productor Traktor de Native Instruments se puede visitar la web de la compañía: www.native-instruments.com

La información específica sobre Traktor Scrath Pro está en el siguiente enlace: http://www.native-instruments.com/#/en/products/dj/traktor-scratch-pro/

 

Este artículo fue publicado originalmente en La Factoría del Ritmo (sección: ).

Sobre los autores del artículo:

F-MHop
Jefe de redacción de La Factoría del Ritmo desde su fundación en 1995. Actualmente colabora en las revistas Rockdelux y Hip Hop Life. Previamente ha colaborado con otros muchos medios, entre los que se encuentran Metali-k.o., Zona de Obras, Onda Cero, Pulse! Latino, Onda Verde Gijón, Astur Music, Serie B o Hip Hop Nation. También fue beatmaker en el grupo Soul Dealers, practicantes de un Hip Hop combativo y comprometido.

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