Transido: Poesía y contrastes

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Observaciones: Fotos por cortesía de Transido

Se trata del proyecto personal de Francisco G. Arnáiz, un apasionado músico que ha mantenido su fructífera producción al margen de los cauces habituales del mercado. Rock, sonidos étnicos y sentimiento lírico.

Francisco G. Arnáiz es el impulsor de Transido. Se trata de un veterano músico, que ya en los 70 formó parte del grupo Paracelso, en el que llegó a militar el Gran Wyoming. En los 80 formó parte de varias agrupaciones, como La Banda de Mortimer, Señalados o Transidos. Este último proyecto fue el precursor de su etapa en solitario, en el que ya como Transido, y desde finales de los 90, ha ido componiendo canciones, grabando discos y dando actuaciones en directo, con la colaboración de distintos músicos.

Su más reciente trabajo es “Puentes”, publicado a principios de año, al que ha dado forma en un mano a mano con el músico Faín Sánchez Dueñas, de Radio Tarifa. En este disco ofrece música llena de sentimiento, en el que hay elementos étnicos, pero también rockeros, con influencias del llamado rock andaluz, sin olvidar una vena poética presente en todos los textos.

Con motivo de este lanzamiento, hemos entrevistado a Francisco G. Arnáiz, aprovechando para hacer un repasado a toda su trayectoria musical:

En los 70 formó parte del grupo Paracelso… ¿Cómo fue esa etapa? ¿Tan alocada como se sugiere en la poca información que hay sobre el grupo?

Si se refiere musicalmente, NO era alocada, sino muy creativa. Tuvo varias etapas o momentos. Cuando yo los conocí hacían un rock muy progresivo con un punto jazzy, con bastantes temas instrumentales. Luego se fue imponiento, ya con Wyominn, el punto rockero, con versiones de rock&rol de clásicos y ritm&blues, (en esta etapa fue cuando colaboré con ellos como “armonicista espontáneo”). Y la última etapa, con temas también propios, con letras en español, fue muy rockera y premiada en los primeros festivales de la Villa de Madrid, en ella no participé.

Si se refiere a vitalmente, fue DESBOCADA. ¡¡¡Que es algo distinto ¡¡¡

En Paracelso tocaba la armónica… ¿Sigue tocando ese instrumento?

Sí, lo continuo tocando en directo en algún tema y en estudio también. No tanto como desearía, pero la manejo para temas con sustrato de blues o country fundamentalmente, y en este CD de “Puentes” aparece en el tema “Kurdo”.

¿Está atento a la carrera de armonicistas de nuestro país que están triunfando internacionalmente como Antonio Serrano o Marcos Coll?

No, no conozco a ninguno de los que se citan. Si he seguido la trayectoria de Ñaco Goñi, de Madrid. Y aquí, en Sevilla, estoy pendiente de lo que haga Mingo Balaguer y Manolo Arcos, dos excelentes armonicistas de Blues.

Durante los 80 formó parte de grupos como La Banda de Mortimer o Señalados… ¿Qué nos puede contar sobre aquellos años y aquellas bandas?

La Banda de Mortimer fue el primer grupo que monté en Sevilla allá por el 85. Era un tanto popero, pero ecléctico en nuestras composiciones, siempre propias. Grabamos un casete que enviamos a discográficas sin resultado alguno; pero te contestaban casi todas que habían recibido el producto y que no les interesaba. Luego el grupo se llamó Transidos, y en el 95 grabamos un CD homónimo que no tuvo casi repercusión. Lo cierto es que tenía una cantante -Sonia Marquez- que funcionaba muy bien en directo. Creo que nos anticipamos a aquellos grupos que triunfaron en esos años con cantante femenina en clave pop-blues español desde mediados de los 80. No estábamos en el sitio oportuno en el momento oportuno.

Señalados fue el último intento de funcionar como grupo en 2004, grabé un CD también autoproducido que no llegamos a distribuir en el mercado.

A finales de los años 90 inició el proyecto Transido, como una iniciativa esencialmente personal… aunque el primer y segundo discos incluyen el nombre Transidos… ¿estuvo apartado de la música durante unos años?

El proyecto en solitario como Transido comenzó como tal en 2000, con distintos nombres. Prescindí de ensayos, de músicos que van y que vienen…. Decidí que los temas tenían que sonar crudos, tanto los ya compuestos para poder recuperarse en el repertorio y los nuevos por hacer. Debían defenderse por sí solos, guitarra y voz, y luego ya se vería arroparlos con otra instrumentación para grabación y directo.

Me interesó el punto de autor, pero con otros modos musicales que los clásicos cantautores de los 70.

No he estado apartado de la música nunca, salvo los descansos necesarios para coger aliento y continuar. En mi caso, la música es una adicción. Necesito mi dosis, aunque la controlo y puedo cambiar el nivel de tolerancia sin mayores problemas.

El matiz entre Transido y Transidos… ¿hubo un cambio en la estrategia del proyecto?

Ese fue el cambio de estrategia. Partir de lo singular y no del plural. Buscar la sencillez en lo musical, lo poético y el compromiso personal en los textos.

¿Qué motivación le llevó a iniciar la andadura de Transido?

Concentrar el esfuerzo y el placer sobre la música desde y para uno mismo, y no dilapidarlo en mover a un grupo en el que no se da el mismo nivel de implicación entre todos para sacar adelante el proyecto, tanto musical como promocionalmente.

Durante todos estos años ha publicado un buen número de discos… ¿Nos puede resumir la evolución estilística de Transido en estos años?

Casi todo estaba en la tinaja desde el principio, como decía Zappa en “Sleeping in jar” de “Uncle Meat”. Desde el 68 uno se empapa de sonido, de modos de expresión. Después todo eso sale, si lo das pie, tamizado por tu filtro, que no es otro que el genera tus capacidades y limitaciones. A partir de ahí vas aprendiendo, en mi caso como absoluto autodidacta, el oficio y desarrollando ideas, encontrando motivos, buscándote disculpas para que no te falte la dosis de sonido que necesitas.

En este disco hay elementos étnicos, andaluces… también de rock… ¿Esas coordenadas delimitan sus gustos musicales?

No, este disco está muy centrado en estos elementos que cita, pero lo complicado es mezclarlos en la proporción adecuada y, de cada uno de ellos, seleccionar aspectos, matices, que ayuden al conjunto. En este sentido este es un trabajo diferente de todo lo que había hecho, al menos en un 50%.

Creo que a lo largo de mis trabajos hay versatilidad de estilos.

En el nuevo álbum, “Puentes”, tiene una importante participación Faín S. Dueñas, de Radio Tarifa… ¿Qué nos puede contar sobre la participación de Faín en Transido?

La idea o mejor la ilusión por hacer este CD comenzó cuando Faín aún estaba en Radio Tarifa. Nos conocemos desde 1976 y aprendí de él entonces que no sólo es importante la articulación del sonido, sino la importancia absoluta del propio sonido. Empecé haciendo bocetos de algunos temas como “Puentes 1” y “2”, “de Sur a Norte”, “Llueve y Kurdo”, que ya lo habíamos grabado en el 95, en la época de Transidos, y recogido en aquel disco con sus percusiones en una primera versión.

Cuando terminó Radio Tarifa le presenté los bocetos de esos temas y le gustaron. Nos comprometimos a realizar un trabajo juntos y aquí está el resultado. Ha sido un trabajo artesanal, meticuloso, exigente, que son los ingredientes necesarios para no decepcionarte musicalmente. Ha sido un esfuerzo compartido al 50%. Sin la participación de Faín como músico y como director artístico los temas de este CD no hubieran sido posibles. La ilusión se cumplió y ahora sólo queda compartirla.

Además ha contado con varios músicos adicionales… ¿Qué nos puede contar sobre ellos?

Por mi parte conté como bajista con Nani Conde para esos temas iniciales que hemos mencionado anteriormente, lleva colaborando conmigo, aquí en Sevilla, muchos años. Los otros bajistas Edgar Fernández y Arturo Fernández han colaborado con Fain en Radio Tarifa. Tarik Banzi es un músico excepcional al que admiro, tanto como instrumentista con el ud como compositor en sus trabajos de estudio. Ha sido una suerte poder contar con él. De la colaboración de Alexander Dannullis sólo puedo decir que es irrepetible. La producción del tema “Conjuro” creo que ha sido la más arriesgada del CD. Combinar a estos dos músicos tan distintos crea una tensión cuanto menos chocante y divertida.

Y en directo trabaja con otros músicos… ¿quiénes son? ¿qué aportan a Transido?

En directo están próximos Nani Conde,  Antonio Molina (ex-Cucharada), Victor Gaitán, Jesús Chavez. Son músicos profesionales que me aportan la estabilidad necesaria para que me desentienda de detalles que entorpecen la interpretación.

Gracias a su aportación no he dejado de “sorprenderme”, que es lo que busco tanto al componer como al producir e interpretar.

Según la información de la que disponemos sobre Transido, es un proyecto que se ha mantenido al margen de las convenciones del mercado musical… ¿Cómo ve la irrupción de las nuevas tecnologías y la democratización para los creadores que ha supuesto?

Si, mutuamente el mercado y mis producciones no se han avenido. Eso me ha permitido ir por donde he querido con la música, pero ha limitado sin duda poder compartirla.

Las nuevas tecnologías ofrecen la posibilidad de que todos aquellos que se expresan a través de la música puedan compartirla en espacios virtuales comunes. Afortunadamente cada vez hay más personas que hacen música de forma tanto amateur como profesional, tantas que ellas mismas se constituyen a su vez en público objetivo de sí mismas. Esto hace posible compartir no sólo los gustos musicales, sino también encontrar músicos en cualquier lugar que pueden colaborar juntos en un proyecto.

También es cierto que tanta oferta satura de información, lo que conlleva que todo vaya muy deprisa, que no se preste la necesaria atención, que no se escuche. La música ha pasado a ser, en muchas ocasiones, el ruido de fondo de la naturaleza virtual que hemos creado. En ese sentido no hay democratización sino saturación. La obsolescencia de la música como un producto de consumo cada día es mayor. El comportamiento compulsivo es el síntoma del deseo insatisfecho que necesita consumir-destruir para alimentar su insatisfacción. Más o mucho no significa mejor. Ante tanta oferta y tanta estimulación miramos pero no vemos, oímos pero no escuchamos…

Su disco se ha publicado en formato físico y se distribuye por Resistencia… ¿Valoró prescindir del formato físico y hacer una distribución en digital?

Fue desde luego una opción que barajamos. Pero al final intentamos materializarlo en una distribución física si había alguna compañía que hiciera la distribución en el exiguo mercado que queda para este soporte. Resistencia lo valoró y con ellos lo hemos hecho.

¿Cómo valora la distribución libre de música en Internet? ¿Cree que los artistas deben buscar una recompensa inmediata por su música o la opción de una distribución libre, que muchos artistas siguen, le parece muchas veces una buena opción?

Cada uno elige aquello que cree que más le conviene. La distribución libre puede ser una opción o estrategia comercial como otra cualquiera. Quizá se fundamente en ser una vía promocional para estimular un directo posterior. También puede ser una obligación si no tienes ninguna compañía discográfica que te sitúe o siquiera te distribuya y quieres darte a conocer. Hay hasta la justificación moral fundamentada en la aportación personal a lo colectivo a través del dominio público. Lo cierto es que si uno quiere sobrevivir con la música y de la música es muy complicado.

La industria no se ha adaptado al ritmo en el que se ha modificado el mercado con la aparición y rápida expansión de Internet. Sí, en un principio, desde los años sesenta, en que se perfeccionan los sistemas de grabación y reproducción, hay una gran demanda y la industria crece y busca músicos e intérpretes, a finales de los 80 hay un exceso de oferta y ya es más difícil y costoso introducir a nuevos artistas, crear nuevas marcas. Pero ¿la perfección técnica del formato digital y su fácil distribución por Internet ha sorprendido a la propia industria?. Yo creo que no, que ha sorprendido a la música y a los músicos. Parte de la industria sabía que vendría una “crisis” generada por lo digital, que esta crisis sería una oportunidad para concentrar capital y eliminar competencia, que tendría un costo económico con merma de beneficios para los más fuertes, pero también abriría otras oportunidades de negocio, creando nuevos productos y marcas, vinculados más al mundo del reality show, en el que “la música” es sólo parte del atrezzo, un componente más asociado a un producto de mayor envergadura comercial, que a la propia evolución creativa musical.

En su disco la poesía tienen un papel importante… ¿Nos puede hablar sobre este componente en los textos de Transido?

En este trabajo, más que en ningún otro, y para gran parte de los temas y complementar lo lírico, he buscado lo poético y evocador. Si consideramos que la poesía deja de ser poesía, o al menos pierde valor, si al ser pronunciada o dicha no tiene musicalidad, en este trabajo su presencia era exigencia. Por eso he dedicado mucha atención a los textos, no sólo como autor, sino intentando aportar valor estético para lo lírico en la sencillez y capacidad evocadora de lo poético.

La canción “Flores de papel” habla sobre la especulación inmobiliaria… ¿Qué opina sobre el potencial reivindicativo de la música y del arte en general?

“Flores de papel” fue un tema que hice para un colectivo local de un pueblo de Sevilla en su lucha por controlar la planificación urbanística en su municipio, por negarse conscientemente a la especulación inmobiliaria auspiciada por y desde el estamento político.

Por otro lado, no he creído nunca en la “poesía social”, en el “compromiso de la poesía” o de “la música” con causas sociales. En todo caso, creo en el compromiso del músico, del autor con su trabajo, en su propia “honestidad”. Eso no quita, por el contrario, obliga a mantener una actitud moral y expresarla. Porque, ¿de qué va a hablar uno, sino es de lo que acontece o no en su intimidad o en su entorno? El peso de la letra en los temas que compongo es tan importante como la música. Deben complementarse o enfrentarse con descaro, contribuir a expresar una emoción o sentimiento.

En este trabajo ha pesado mucho Chantall Maillard y su poesía, y también Arthur Rimbaud.

¿Cuáles van a ser las próximas actuaciones de Transido?

No lo sé. Estoy centrado en promocionar personalmente este trabajo, primero porque creo que tiene un gran valor en sí mismo, como música, al margen de quien la interprete. También porque no hay presupuesto para que esta promoción la realicen otros profesionales. El directo vendrá a continuación, en el formato que sea posible (dúo, trío, cuarteto o en solitario), pero siempre en un marco de respeto por la música y los músicos que la interpreten. Se deben proporcionar para el directo unas condiciones tan exigentes como en todo el proceso de creación.

¿Le gustaría añadir algo más para nuestros lectores?

Que disfrutéis este CD de “Puentes”.

Enlaces de interés:

Este artículo fue publicado originalmente en La Factoría del Ritmo (sección: ).

Sobre los autores del artículo:

F-MHop
Jefe de redacción de La Factoría del Ritmo desde su fundación en 1995. Actualmente colabora en las revistas Rockdelux y Hip Hop Life. Previamente ha colaborado con otros muchos medios, entre los que se encuentran Metali-k.o., Zona de Obras, Onda Cero, Pulse! Latino, Onda Verde Gijón, Astur Music, Serie B o Hip Hop Nation. También fue beatmaker en el grupo Soul Dealers, practicantes de un Hip Hop combativo y comprometido.

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