O.M.D.: The Punishment of Luxury

O.M.D.: The Punishment of Luxury
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Observaciones: Sweet Grooves Records, La Sociedad Fonográfica Subterránea, Collector’s Series DIY, Malicia Records, Lurleen Lumpkin Records

Ayer se publicó el nuevo álbum de este grupo legendario de la música electrónica, que obtuvo grandes éxitos en los años 80. Con sus canciones bien recientitas, las hemos escuchado a fondo y este es nuestro análisis.

Llega a mis manos el esperado nuevo disco de OMD, tercero en su nueva etapa, tras la reunificación de la formación original, en cuatro largos años y, aunque hace el número 13 en su dilatada carrera, que cubre ya 5 décadas, parece que no les va a dar mala suerte. Superar la estela de sus dos últimos trabajos, y mucho más la de álbumes ya míticos como el “Arquitecture & Morality” (1981) o el “Dazzle Ships” (1983) era complicada, pero han sabido estar a la altura de lo esperado.

Como es su marca de la casa, por una parte nos encontramos los potenciales singles preparados para la radiofórmula y por otro lado, quizás la parte que más disfrutamos sus fans, los temas más experimentales y anticomerciales.

El disco comienza con sus dos primeros singles: “The Punishment Of Luxury” e “Isotype”, los cuales bien podrían haber estado incluidos en cualquiera de sus últimos trabajos. No hay más novedad que alguna reminiscencia al tecno de Information Society de su última etapa (el comienzo de este disco bien podría haber sido el de “Hello World” de los citados). No son “Souvenir”, ni “Enola Gay”, ni “If You Leave”, ni mucho menos “Maid of Orleans” pero están bastante por encima del nivel de otros singles de la etapa del grupo con Andy McCluskey como único superviviente.

La vuelta de Paul Humphreys en 2010 les dio de nuevo el impulso que necesitaban sin lugar a dudas. Seguimos con “Robot Man”, un homenaje a sus adorados Kraftwerk cuya influencia siempre ha estado presente en toda su discografía. De hecho en su “Sugar Tax” (1991) ya versioneaban su “Neon Lights” e incluso en el posterior “Universal” se aliaban con el ex Kraftwerk Karl Bartos en la composición del tema “The Moon & The Sun”.

El medio tiempo “What have you done” trae la calma al disco con sus sintetizadores rumiando ecos de New Order y el experimental “Precision & Decay” nos devuelve al OMD que siempre esperamos que aparezca en todos sus trabajos aunque demasiado breve para mi gusto. Merecía un desarrollo más largo. “As We Open, So We Close” vuelve a traer el medio tiempo y nos trae recuerdos de celebradas baladas como “The Romance Of The Telescope”. Vuelve el electronic dance en “Art Eats Art”, con samplers que recuerdan bastante a The Art Of Noise, y un desarrollo instrumental marca de la casa. Con “Kiss Kiss Kiss Bang Bang Bang” regresa la calma y los susurros de Mr McCluskey en otra de esas baladas clásicas.

En “One More Time” nos encontramos con un potencial single, melodías sintetizadas con patrones tristes y la voz de Andy flotando por encima de todo. Posiblemente con el tiempo se convierta en otro clásico de sus conciertos. La parte experimental continúa con el Kraftwerkiano “La Mitrailleuse (La Ametralladora)” basado nada más y nada menos que en una pintura de Christopher Nevinson que viene a reflejar el dominio de la máquina hacia los soldados. Muy propio para el concepto de la banda. “Ghost Star” nos vuelve a traer recuerdos de otras épocas, del “Joan of Arc” de “Architecture & Morality”, del “Never Turn Away” de “Junk Culture”, del “Shame” de “The Pacific Age”, en definitiva uno de los mejores cortes del disco, que no el mejor, que para mí es precisamente el que cierra este trabajo: “The View From Here”, demasiado cercano a otra joya como el “All That Glitters” de “Sugar Tax” pero no por ello menos placentero. Esperemos que este trabajo les devuelva al trono de las listas que merecen desde hace un par de décadas, aunque es tarea harto complicada en los días que corren.

El ser un grupo alimentado por fans que superan limpiamente la cuarentena no ayuda precisamente aunque su legión de fans en leal y lleva desde finales de los 70 apoyándolos. Otra gira más parece que van a obviar a España entre las ciudades visitadas y no vamos a poder celebrar su directo este año. Nos conformaremos con recordar su visita a la sala Heineken en 2011 para presentar “History of Modern” y seguiremos soñando con que algún día se repita otro bolo por estas tierras.

Lo Mejor: + Un nuevo trabajo de los Maniobras es ya de por si un acontecimiento. 13 largos en 37 años te hacen darte un idea de lo que se hacen esperar.

Lo peor: – El desarrollo de algunos temas se hace bastante breve.  

Videoclip del tema “The Punishment of Luxury”:

https://www.youtube.com/watch?v=2cU53wWb6UI

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Este artículo fue publicado originalmente en La Factoría del Ritmo (sección: ).

Sobre los autores del artículo:

DonVito
Ingeniero informático y coleccionista infatigable de discos desde los 13 años. Actualmente reside en Santander (Cantabria). Asiduo a los conciertos en directo y a los festivales, cuando aún no estaban "de moda", siempre está a la búsqueda de la tienda de discos perfecta o el evento que hay que ver.

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