Pablo Guerrero: Un poeta que canta

Pablo Guerrero: Un poeta que canta
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Observaciones: Fotos por cortesía de La Caverna Comunicación.

Pablo Guerrero

Cantante, músico y compositor. Inició su carrera a finales de los años 60 y en los 70 logró un notable nivel de éxito, formando parte de la generación de cantautores que triunfó durante la transición política en nuestro país.

En el año 1972 editó un disco llamado “A cántaros”, que incluía un tema homónimo que terminó pasando a formar parte del subconsciente musical colectivo de nuestro país durante varias generaciones.

Desde entonces nunca ha cesado de publicar discos, sin bien estos han sido bastante especiados en el tiempo. Si en los setenta publicó “A cántaros” (Discos Acción, 1972), “Pablo Guerreo en el Olympia” (Fonomusic, 1975), “Porque amamos el fuego” (Fonomusic, 1976) y “A tapar la calle” (Fonomusic, 1978), en los 80 solo editó dos trabajos: “Los momentos del agua” (Fonomusic, 1985) y “El hombre que vendió el desierto” (Grabaciones Accidentales, 1988).

Precisamente con este último disco citado comenzó a trabajar con Suso Sainz, con el que experimentó con las posibilidades de la electrónica musical. Estas colaboraciones se desarrollaron durante los 90: “Toda la vida es ahora” (Fonomusic, 1992), “Alas, alas” (Ariola,1995), “Los dioses hablan por boca de los vecinos” (1999) y “Sueños sencillos” (Resistencia, 2000).

Ahora, en el 2005, acaba de editar “Plata”, un trabajo suave y delicado, para el que ha contado con parte esencial de los músicos que trabajaron con él en sus etapas artísticas anteriores.

Y con motivo de esta publicación, hemos aprovechado la oportunidad de entrevistar a Pablo Guerrero, un personaje realmente interesante con un nuevo álbum que merece la pena escuchar: si quieres dar una oportunidad a un disco reposado, lleno de poesía y de sensibilidad, “Plata” la merece.

Pablo Guerrero

Mientras escucho su nuevo disco, “Plata”, donde las canciones son suaves y delicadas, con unas letras muy cercanas a la poesía, pienso en la noticia que hace poco saltó a los medios de comunicación… Un “concurso” para crear un diccionario de palabras para teléfono móvil. Velocidad, adulteración del lenguaje y pensamientos “fast food”. Cuando un poeta, músico y cantautor ve como triunfa la corrupción de la cultura… ¿qué piensa? ¿qué siente?

El idioma tiene fuerza y recursos suficientes como para no sentirse en peligro por un concurso para crear un diccionario de palabras para teléfonos móviles. La juventud de todas las épocas han sido, y no me parece mal que así sea, los más modernos. En ello se reconocen, lo viven como algo definitivo. Por poner un ejemplo reciente ¿quién se acuerda ya de los diccionarios Chelis de los años 80?. Oí decir a un hombre sabio que el ser humano no inventa, si no que anticipa lo que tiene en potencia. ¿Y si en un futuro pudiésemos comunicarnos mediante la mente? ¿de qué nos servirían los móviles?. ¿Y los ordenadores, si tuviésemos acceso a la experiencia y sabiduría que la historia de la humanidad ha ido dejando en el aire?.

Me preocupa más la irresponsable e interesada corrupción del lenguaje por parte de los políticos , y la del arte sin espíritu.

En la etapa de la transición yo era una niño y mis vagos recuerdos se entremezclan con las imágenes e información recibida después. El caso es que tengo el sentimiento de una época donde la ilusión alumbraba la esperanza de una vida mejor… más libre, más justa, con más oportunidades para todos y también, claro, con más cultura. La derivación posterior de nuestra democracia, metida de lleno en el capitalismo neoliberal y su corrupción inherente, ¿traiciona los sueños de aquella época?.

Muchos de esos sueños han sido traicionados. De ello se derivó el llamado desencanto. Pero también es cierto que también fueron abandonados por parte de los que más lo predicaban y conste que detesto esta palabra. La posibilidad de un enriquecimiento personal se impuso a los valores de la juventud. Como no creo en la frase ignorante e autoexculpatoria de que sólo los jóvenes tienen verdaderos ideales, me pregunto: ¿eran suficientemente verdaderos y auténticos los ideales, ahora tan recordados de aquella época?.

El resurgir de los nacionalismos, las nuevas forma de terrorismo, la llegada masiva de inmigrantes que huyen de la pobreza y la progresiva degeneración del acerbo cultural de nuestra juventud… usted que además de artista fue profesor de instituto y estudio Filosofía y Letras… ¿cómo ve el futuro de nuestro país?

Me preocupa. Es como para llorar delante del televisor, o con el periódico entre las manos. Los nacionalismos no los entiendo. Creo que nacer es una elección, pero el lugar donde nacemos es un simple accidente. La llegada de emigrantes solo tiene una solución, y se llama compartir la riqueza. En cuanto a la degeneración de la cultura en la juventud os diré que no en toda. Me parece bien que sigan modas culturales que les diviertan. Pero deben saber que eso no es todo. Que hay aquí como en todo el mundo, pensamiento, arte, etc. que apuesta por el encuentro del ser humano consigo mismo, que tiene, en definitiva, planteamientos más liberadores. O al menos lo intentan, que hoy por hoy me parece suficiente.

En la hoja promocional que nos envió la oficina que se encarga de la promoción de su nuevo disco se dice… “Como un exiliado en los cien metros cuadrados de su madrileña casa de Sajonia (…) este exilio voluntario le tiene sin cuidado”. ¿Realmente vive aislado del mundo? ¿le preocupa lo que acontece a su alrededor?

Me gusta escribir en soledad, pero no me considero un exiliado, ni siquiera un exiliado interior. Todo lo contrario, me siento bien con la gente, aún sin la preocupación, y unido a ella sólo por ser, como yo, seres humanos, y vivir en la misma tierra y ser contemporáneos. Normalmente nos acercamos a los demás buscando complicidades, ya sean ideológicas, religiosas, políticas. Es decir, reafirmándonos en los que somos, o en lo que creemos ser.

Sus nuevas canciones me resultan un agradable contraste frente a la velocidad que me rodea… todo el mundo tiene prisa y desde hace unos años los artistas y músicos también tienen prisa. Discos que solo son “novedad” un par de meses, aspirantes a músicos que quieren su disco desde que empiezan a coger un instrumento… ¿usted prepara discos o crea canciones que en algún momento se ponen juntas y se convierten en un álbum?

Parto de una serie de textos. Selecciono los 12 o 13 que lleva un CD. Les busco unidad, el hilo que las une. A partir de ahí, y ya con los músicos, hago la melodía y el sonido que quiero. “Plata” está concebido como bálsamo para curar las heridas del alma. Y, si es posible, las del cuerpo. Es un disco delicado y frágil. Para escuchar en soledad, para compartir con una persona amada, para oírlo sin que moleste acompañando una lectura o una tertulia. ¿Creéis que lo consigo?.

Pablo Guerrero

Cuando crea una canción… ¿predomina la simple inspiración o el esfuerzo y el trabajo tienen un lugar importante en su gestación?

Predomina la inspiración, sin olvidar las sabias palabras de Picasso, de que a las musas, si es que llegan, que te encuentre trabajando.

Todas las letras de “Plata” están compuestas por usted. En cuanto a la música las hay firmadas por usted en compañía de Luis Mendo y otras compuestas por él u otros autores. En sus canciones… ¿primero nace la letra o la letra se crea a partir de una base musical?

En este disco todas las músicas han nacido de las letras. Muy complicado. “Plata” ha sido posible por la generosidad y amistad de todos los que intervienen.

En la actualidad la industria musical está en crisis y apuesta poco… Solo publica valores seguros, los nuevos artistas lo tienen complicado y supongo que figuras veteranas, alejadas del circuito comercial, también lo tienen que tener… ¿le ha sido complicado que un sello discográfico se encargara de publicar, y sobre todo de financia un disco como este con la participación de un buen número de músicos, un álbum como “Plata”?

Realmente el disco se ha financiado con una subvención de la Junta de Extremadura. Dro entró después como distribuidora. En general, la industria apuesta poco.

En los 70, en la época de transición y en los años justo posteriores, hubo una ebullición de cantautores en nuestro país. Las carreras posteriores de aquellos artistas ha sido muy dispar. Muchos desaparecieron inmediatamente, otros continuaron, como por ejemplo usted o Javier Krahe, con sus carreras pero en un circuito “no masivo” y otros, como Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat o Victor Manuel y Ana Belén, lograron un éxito espectacular, transformándose en muchos aspectos en artistas “pop”… ¿ha seguido la carrera de esos artistas? ¿Cuándo le parece que un artista pierde su “dignidad”?

No me siento capaz de juzgar ni de hablar sobre la dignidad de nadie. El hecho de que un cantante tenga un éxito masivo no tiene por qué degradarle. El caso de Krahe o el mío propio, ha sido bastante una elección, no exenta en algún momento de dudas y “tentaciones”. Personalmente no hubiera podido hacer los discos que he hecho, para bien o para mal, pues tampoco creo que lo que no se vende es bueno por necesidad, si me hubiera decidido por el camino de los mas obvio o comercial. Respeto a todo el mundo, y aunque no he seguido la carrera de ninguno de los tres que citas, sí he escuchado discos y canciones que me han gustado. Sobre todo Joaquín Sabina suele emocionarme, y eso es algo que agradezco mucho.

Por cierto… ¿”Plata” se trasladará al directo?

Lo haremos en directo. La presentación será el 21 de OCTUBRE en la Sala Galileo. Lo haremos Nacho Sáenz de Tejada y Luis Mendo a las guitarras. Billy Villegas al contrabajo eléctrico. Y Santi Vallejo en programaciones y trompeta. Como voces invitadas estarán Olga Román y Olga Manzano.

Pablo Guerrero

Suso Saiz es colaborador habitual suyo y además en varios de sus discos tuvo un lugar clave… Y Suso Saiz es un artista que gusta de trabajar con tecnología sonora… con los mismos aparatos que los creadores jóvenes de música electrónica utilizan para crear la suya. ¿Le interesa la música actual? ¿Qué escucha usted habitualmente?

Me considero afortunado de haber trabajado con Suso Sáiz. Escucho todo tipo de música, flamenco, Jazz , canción de autor. Me da por estilos que me absorben y al cabo de unos años abandono. Actualmente escucho una música que me prendió desde niño, que es el Fado.

Si en los años 70 los cantautores representaron la conciencia social, actualmente el relevo lo tienen los grupos de punk, algunos de metal o hardcore, y el Hip Hop. ¿Conoce grupos de estos estilos? ¿Qué le parecen estas corrientes?

Me parecen bien. Mi hijo las escucha, y a veces me dirijo a su habitación y les pregunto de quién es esa canción tan bonita. Lo que más escuché hace algún tiempo fue Hip Hop. Pero, ay, a mi edad prefiero la música sosegada . Me parece que los jóvenes hacen bien en expresarse como mejor les parezca. Me choca más el caso de la gente de mi edad que sigue esas tendencias, o que hace a los 60 años lo que hacían a lo 18. Me resulta algo extraño.

Ha muchos artistas les sucede que logran un éxito especial con una canción o un puñado de canciones, que con el paso del tiempo se convierten en una especie de losa que hay que sobrellevar… ¿le pasa a usted lo mismo con “A Cántaros? ¿se puede terminar cogiendo manía a una canción propia?

Hay un sector del público que va a escuchar lo que ya sabe y además le gusta oírlo con la misma voz, los mismos arreglos, la misma forma de cantarlo . Si no es así les parece que estás poco menos que acabado. Afortunadamente a los jóvenes todo eso no les importa. Les gustan los cambios, las versiones, las rarezas. En eso hemos mejorado. A mí me cuesta cantar “A Cántaros”. En el concierto que llevamos ahora, por supuesto no está la canción que más se recuerda de mí.

Y ya para ir terminando, nos gustaría que nos hablara de su faceta poética… ¿cuáles son sus últimas obras editadas? ¿dónde se pueden conseguir?

Otro día hablamos de poesía. Ahora estoy cansado. He publicado “Donde las flores se convierten en agua”, sobre fotografías de Antonio Covarsí. “Tiempo que espera”. El libro-disco “Los dioses hablan por boca de los vecinos” y “Los rastros esparcidos” y un libro de Arte con el pintor Juán Sánchez titulado “Una semana de la tierra en Sirio”. También circulan por ahí una antología de todas mis canciones y poemas titulada “Pablo Guerrero, un poeta que canta”.

Y como adiós… ¿puede un artista como usted, en nuestro país, vivir exclusivamente de su arte y sus creaciones?

Al menos, se intenta. Gracias

Este artículo fue publicado originalmente en La Factoría del Ritmo (sección: ).

Sobre los autores del artículo:

F-MHop
Jefe de redacción de La Factoría del Ritmo desde su fundación en 1995. Actualmente colabora en las revistas Rockdelux y Hip Hop Life. Previamente ha colaborado con otros muchos medios, entre los que se encuentran Arco FM, Metali-k.o., Zona de Obras, Onda Cero, Pulse! Latino, Onda Verde Gijón, Astur Music, Serie B o Hip Hop Nation. También fue beatmaker en el grupo Soul Dealers, practicantes de un Hip Hop combativo y comprometido.

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