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sé si fue una desafortunada casualidad, falta de entendimiento
entre los promotores, o si existe mala fe en el asunto, pero hacer
coincidir en el mismo día y en la misma ciudad a dos de
los mejores vocalistas de Hard rock, Soto y Glenn Hughes, no tuvo
mucha lógica. No sé quien puede ganar con esto,
pero está muy claro que los aficionados no lo hicimos.
Me gustaría pensar que en próximos eventos tendrán
más cuidado con este tipo de "coincidencias",
aunque no tengo demasiada fe en ello.
En la
entrevista que hicimos a Scott Soto hace unos meses nos contó
que tenía muchas ganas de venir a España y se notó,
vaya si se notó. Pero vayamos por partes.
Después
de su acústico del jueves (donde hizo un poco de todo,
mucho Queen, pero también The Eagles, Rainbow o los Doobie
Brothers) y su aparición en Cadena 100 había una
gran expectación por el concierto del viernes. Expectación
merecida, Jeff Scott Soto prácticamente arrasó Madrid.
Empezó
la noche el grupo local Nexx. Después de su fichaje por
Now and Then y su brillante primer disco "Colors" ya
han dejado de ser una promesa para convertirse, con Skyline y
91 Suite, en una de las más interesantes realidades de
nuestro panorama. Lo cierto es que resultaron sólidos y
convincentes en directo, a pesar de que el sonido no les acompañó
(sobre todo lo referente al bajo que no se distinguía,
o los coros que desaparecieron tras las dos primeras canciones),algo
que, por otra parte, acabó convirtiéndose en la
tónica de todo el concierto. Son un buen grupo y tienen
grandes canciones pero, sin desmerecer la labor del resto, quien
marca las diferencias es su vocalista Patricia Tapia. Si ya en
el disco evidenciaba una voz bonita y potente, en vivo es mucho
más que eso. Pertenece a la estirpe de los vocalistas de
casta, de los que se crecen en directo y se ganan al público.
No paró un segundo quieta, derrochando energía y
convicción. No abundan cantantes así,por lo que
podemos felicitarnos de que no acabase en esa fábrica de
clones cantarines cutres que es Operación Triunfo (para
lo que, por lo visto, no faltó tanto). Nexx seleccionaron
muy bien el repertorio para su corto set (no llego a tres cuartos
de hora), que incluyó temas de su disco como "After the
storm" o "Indiference", algún tema anterior y una impecable
versión del "Separate Ways" de Journey, un examen que no
aprueba cualquiera. Dejaron al público con ganas de más
y eso es muy positivo. Es un grupo que está creciendo y
estoy seguro que nos darán muchas satisfacciones en el
futuro.
Después
entró Jeff Scott Soto y se acabó el mundo.Como diría
Jesulín: "Im- presionante". La banda salió como
un huracán con el "Break your chains" de Talismán
y " How long", sólo empañado por los eternos problemas
de sonido, en este caso unos peaso acoples del bajo,que es un
instrumento que no suele acoplar,lo que demostró el virtuosismo
del de la mesa en estos asuntos. Continuaron con dos piezas de
su primer disco en solitario, la versión del "Dragon Attack"
de Queen y el tema que le da título "Love Parade". A estas
alturas la sala ya se les entregó totalmente y Soto respondió
encantado.Se le veía muy feliz,tratando de chapurrear en
castellano al hablar con la audiencia. En directo es un gran profesional
y no sólo su voz, sino también su puesta en escena
es fantástica. Tras unos minutos,quizás sobrantes,
de lucimiento personal para el batería, de ascendencia
argentina, Alex Papas, continuo con el tema que aparece en la
película "Rockstar", con "Eyes of love" con "Warrior" de
Axel rudi Pell, o una curiosa versión del mítico
"Long train running" cantada por Howie Simon, el guitarrista.
Estaba claro que iba a repasar su larguísima carrera y
,en la mitad del "I´ll be waiting" con la gente cantando el estribillo
con ellos se produjo un momento inolvidable. Soto empezó
a pasear por medio de las sala, entre el público, mientras
el y sugrupo hacían todo tipo de versiones coreadas por
los asistentes. Sonó "We´re not gonna take it", "You shook
me all night long","Living of a prayer"... Mientras, la audiencia
no dejó de bailar,corear estribillos y , los más
afortunados, chocarle la mano. Esto empezó a mostrar que
era la noche de los medleis. Entre una y otra canción como
el "Holding on", o las versiones de "Crazy" de Seal que aparecía
en el "Life" de talisman o el "Save me" de Queen que lo hacía
en el homenaje a los británicos, se marcó un medley
acústico con joyas de Eyes como "Nobody said it was easy"
o "Cheyenne",el clásico "Mysterious", "Frozen" de Madonna...Acabó
con un medley de su etapa en Malmsteen, con temas del "Marching
out", pero, la gente quería más y le hizo salir
tres veces a tocar bises, configurando unas dos horas y cuarto
de concierto. Los bises fueron brutales. Soto gritó ¿Quereis
bailar? (así en español) y empezaron un desbarre
funky con el "Play that funky music" que degeneró en el
"staying alive" con los tres bailando a lo "fiebre del sábado
noche". Ver a Gary "Milikito Aragón" Schutt, bajista y
guitarrista, bailando no tiene precio. Cayó también
el "macho man" de Y.M.C.A y mucho más. Hicieron amagos
del "Enter Sandman" del "Under pressure". Tuvo un elegante recuerdo
a su colega que tocaba esa misma noche, Glenn Hughes, con el clásico
funky que cantan a duo en "Prism", el "I wanna take you higher".
Al final, rendido y exhausto,suplicando un "No puedo.." a una
audiencia rendida que gritaba su nombre (y el de Simon, o Schutt,
o lo que cuadrase), dio el do de pecho y se despidió con
"You really got me", emplazandonos para Noviembre,cuando vendrá
con Talisman.Me dejo muchísimas cosas, que tocó
el bajo cuando Schutt dobló a guitarra, o que invitó
al guitarrista de uno de sus multiples proyectos (que no vio la
luz) Kudeta, a tocar con ellos un par de temas,pero fueron dos
horas y cuarto muy intensas en una noche mágica. Él
acabó tan contento, que programó inmediatamente
un concierto de versiones de Queen para el martes en Ritmo y Compas
y es que,¿Qué tendrá España que a todos alucina?.
Artículo:
Oscar García del Pomar Corada
(Fecha de publicación: 09/10/2003)
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