San Pedro Rock 2004: una fiesta del
copón... algo está cambiando en el estado español.
Cita rockera en el conocido
municipio costasoleño marbellí en contraste con
las empalagosas fiestas de la jet-set hortera que a menudo atestan
las revistas del corazón y los programas de la caja tonta
del "marujeo". Ni los caciques más recalcitrantes
podrán desterrar a los chicos del rock ni a los caballeros
de Neón que noche tras noche y gala tras gala nos hacen
vibrar al ritmo del rock duro más cañero y con el
mensaje más sincero y veraz del sentimiento de un colectivo,
el rockero que está cada vez más harto de tanta
corrupción, paro y la consabida manipulación a la
que los medios de IN-comunicación hacen alarde como si
su mensaje fuese dirigido único y exclusivamente a un rebaño
de mansos y serviles corderitos, que saludablemente hemos dejado
claro que ¡NO! en las urnas, ¡NO A LA GUERRA! y citando
a Julio Anguita, antiguo coordinador de IU, cuyo hijo Julio Anguita
Parrado fue asesinado en la guerra de Irak por eso que los "yankies"
llaman "error humano": "MALDITAS SEAN LAS GUERRAS
Y LOS CANALLAS QUE LAS HACEN"...¡NO MÁS MENTIRAS!
Si hubiera que escribir y charlar de grupos
luchadores por antonomasia en el estado, sin duda me asaltan a
la mente grupos legendarios pioneros del hard rock como Barón
Rojo, Asfalto y Obús recientemente protagonistas del excepcional
documental "El rock de nuestra transición" de
Alfonso Arteseros, periodista de entre periodistas, un documentalista
de los mejores con el rigor histórico y la objetividad
suficiente para sacar a la luz entrevistas y momentos memorables
de la historia política del país más reciente,
yendo más allá poniéndole esa dura banda
sonora a los veinticinco años de democracia. Otra nueva
hornada saldría a mitad de los ochenta, tales como Panzer,
Santa o Sobredosis que por desgracia no tendrían el mismo
apoyo que sus antecesores, aunque sí que venían
apretando grupos de prácticamente los años 1983
u 84 como era el caso de Barricada. Esta banda de Iruña
que despuntaba ya como teloneros de Ramoncín en unos comienzos
difíciles en los que tuvieron que buscar batera para realizar
un cambio forzado en el "line-up" de la banda por la
desgraciada muerte de Mikel Astrain. Barricada, herederos directos
del rock urbano que practicaban los Coz de los setenta curiosamente
el caldo de cultivo de lo que luego sería Barón
Rojo. El propio Drogas reconoce su predilección por esta
leyenda del rock nacional, o como no, Leño el baluarte
del rock callejero y que luego Rosendo Mercado continuaría
enarbolando hasta nuestros días tal bandera. Es precisamente
Rosendo quien apoyaría a los Barri, en discazos a nivel
de producción y maestría rockera donde las haya
tales como "No hay tregua" o "No sé que
hacer contigo". Pues bien con todos estos antecedentes se
presentaba la edición rockera del festival San Pedro Rock.
Y precisamente serían trallazos de estos discos imprescindibles
de mediados de los ochenta, como "Todos mirando", "Ocupación"
o "Campo amargo" los que se irían desgranando
a lo largo de la noche tormentosa, menos mal que para una vez
se habían previsto lluvias y la carpa ante las inclemencias
del tiempo cumplió sus funciones a la perfección.
Antes habrían tenido su momento de
gloria los teloneros Natura, Ganjazz, Pepe Chapman & los Malajes
en donde se dieron citas diversas formas de entender música
desde el rock fusión con bastantes influencias a bandas
setenteras y sinfónicas tal vez de forma fortuita por usar
instrumentos de vientos y ritmos de aquellos dorados años
del rock progresivo. Inclusive se dieron citas ritmos más
extremos más cercanos a sonidos "thrash", hubo
un bis en homenaje a Black Sabbath, ¡menuda paranoia! Aunque
sin duda los reyes de la noche eran los cabezas cartel, los esperedísimos
Barri. A grito pelado de Barricada, palmas y brazos en alto trancurrirían
los prolegómenos de la mayor descarga que recuerdo del
grupo pamplonica en los últimos tiempos y que se les ve
muy motivados presentando nuevas canciones del último trabajo
"Hombre mate a hombre". Decidieron abrir con mucho acierto
con "Rojo" y "Bajo control" y conforme transcurría
la noche irían cayendo temas que ya son considerados parte
de los clásicos del rock de la siempre maltratada escena
nacional. Unos cientos de fans venidos de localidades cercanas
como Cádiz, Sevilla y la provincia de Málaga o "locos"
como los tres "expedicionarios" que nos metimos unos
cuantos kilómetros desde la capital a base de trenes de
cercanías y autobuses por un tubo, más concretamente
dos autobuses urbanos, un tren y un interurbano.. eso y las mismas
dosis de emoción e ilusión por volver a reverdecer
viejos laureles y como no, vivir un festival que merecería
tener más continuidad, toda una celebración del
buen rollo y el buen rock and roll, ¡larga vida!
Para mí los momentos álgidos
además de algunos de los temas ya citados se darían
con "Animal caliente" o "En blanco y negro"
o en los temas finales y de los dos extensos bises con temas como
"No hay tregua" o "Esta noche no es para andar
por estas calles". Por supuesto sin olvidarnos de "La
hora del carnaval" y temas menos antiguos en el tiempo pero
no por ello, exentos de fuerza y ferocidad como "Problemas".
Temas que al igual que "Oveja negra" siguen estando
de actualidad por las malas gestiones de los políticos
siempre intentando abrir brecha en la ya de por sí marcadas
diferencias sociales, en las que su máxima es seguir manteniendo
su status quo intacto, su nivel de vida esteriotipado, aburrido
y podrido de dinero a costa de pisotear al personal, debe existir
por tanto un tercer mundo al que explotar. Un tema muy comprometido
socialmente en estos temas es la buenísima "Víctima"
que por cierto sirvió de telón de fondo para "espantar"
a la poca bofia que estaba presente en el concierto, todo hay
que decirlo un concierto en el que reinó la camaradería
entre el público y Barricada, un feed-back muy emotivo
que hizo que la banda hiciera un concierto larguísimo cercano
a las tres horas de actuación. Trallazo tras trallazo que
mantuvo el clímax bien alto durante todo el bolo. En toda
esta descarga tan cañera hubo un momento para la relajación
y la nota curiosa, la versión acústica de "Pasión
por el ruido" que nos dedicaron Alfredo y Boni. También
comentar el buen acompañamiento de Ibi a la batería,
que hasta el momento no había podido disfrutar en directo,
un "Barri" que se ha ganado el puesto a base de pundonor
y calidad. Ojalá nos veamos pronto en la próxima
edición del Viña Rock, ¡salud y rock and roll.
Entrevista por: José Francisco
Fernández de Guevara Ferri
(Fecha de publicación: 08/04/2004)
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