Neil Young es uno de esos personajes clave en la historia
de la música contemporánea. Considerado como
el abuelo del grunge, tiene a su espalda varias decenas
de grabaciones discográficas, fue miembro fundador
de “Buffalo Springfield”, junto con Stephen
Stills, quién más tarde lo invitaría
a formar durante un corto periodo de tiempo de “Crosby,
Still & Nash”, y es admirado e idolatrado por
músicos como James Taylor, Edie Veder, Billy Corgan
o el desaparecido Kurt Cobain.
A
pesar de estar siempre al margen, y en contra, del marketing
y presiones que imponen las compañías discográficas,
esta vez, no sé muy bien por qué, no ha podido
eludir la publicación de un grandes éxitos
de su carrera discográfica en las fechas más
indicadas para estos menesteres.
En
esta recopilación, que parece un volumen 1 porque
sólo llega hasta 1992, hace una retrospectiva descafeinada
de la mitad de su carrera, desde su primer disco con Crazy
Horse “Everybody Knows This Is Nowhere” publicado
en 1969 hasta “Harvest Moon” publicado en 1992,
pero no se incluye, por ejemplo, ninguna canción
del trágico “Tonigt’s The Night”
que está incluido junto con “Harvest”
en varias listas de los mejores discos de la historia del
rock, del comprometido “Zuma” o de su primer
disco en solitario llamado también “Neil Young”
(¿aparecerán en la próxima entrega
de grandes éxitos?).
Al
margen de estas apreciaciones, esta puede dar una idea del
recorrido y la personalidad musical de Neil Young y de la
definición y variedad de textura de su sonido según
esté acompañado por la fuerza y densidad de
Crazy Horse, la sutileza de The Stray Gators o las maniobras
vocales de Crosby, Still & Nash.
Las
canciones del recopilatorio están colocadas por orden
cronológico y se abre con 2 de las más largas
(rondando los 10 minutos) de “Everybody Knows This
Is Knowhere”: “Down By The River” y “Cowgirl
In The Sand”, donde se ve la perfecta compenetración
de Neil con Crazy Horse en su primera colaboración
y se vislumbran los rifts y punteos de guitarras desgarradores
y contundentes, que definirán las colaboraciones
sucesivas.
Después,
los cortes de “Helpless” y “Ohio”
sacados del disco “Deja Vu”, fruto de su colaboración
con David Crosby, Stephen Still y Graham Nash, hacen un
bocadillo musical a las canciones de “After The Gold
Rush”: “After The Gold Rush”, “Only
Love Can Break Your Heart” y “Southern Man”.
Esta tanda de canciones recorren la parte más intimista,
tranquila y country de Neil Young, que continuará
con “The Needle And The Damage Done”, ”
Old Man” y la canción más popular de
Neil Young: “Heart Of Gold”, todas ellas de
su disco “Harvest”, donde comenzó la
colaboración con los legendarios Stray Gators y subió
a los números 1 de las listas de ventas en los Estados
Unidos allá por 1972.
Las
cinco últimas canciones están sacadas de discos
diferentes. Comenzando con la fuerza de “Like A Hurricane”
de “American Stars And Bars” (editado hace poco
tiempo por primera vez en España). Sigue la fragilidad
de “Comes A Time”, la crudeza de “Hey
Hey, My My (Into The Black)”, un tributo a Johnny
Rotten de los Sex Pixtols y citada por Kurt Cobain en su
carta de despedida, la vitalidad en directo de “Rockin’
In The Free World”, y, finalmente, el disco se cierra
con la sutileza y delicadeza de “Harves Moon”
sacada del disco homónimo.
Personalmente
no soy partidario de los grandes éxitos porque a
los seguidores de la banda, como es este caso, no les aporta
nada, pero reconozco, que puede ser una buena oportunidad
para tener en un solo disco algunas de las mejores canciones
de Neil Young.
Comentario: Marío Díaz.
(Fecha de publicación: 07/04/2005) |