![]() |
|
BRUNO SANFILIPPO: "Solemnis" (AD21 Records, 1998)
Hablar de las ventajas internet para la difusión de la cultura
sería, hoy en día, tan obvio como alabar las cualidades del
airbag en seguridad vial. Pero no se si nos hemos parado a pensar del otro
efecto que tiene el poder penetrar, no ya en culturas lejanas, sino profundizar
en las ya conocidas.
¿Qué dónde quiero ir? Al hecho de que tengo entre
mis manos una muestra de un material exquisito, que ha llegado hasta este
piso de Gijón, gracias a la distancia cuasi-ilimitada que recorren
los cables con información.
Gracias a eso, pudo ponerse Bruno Sanfilippo en contacto con nosotros,
y gracias a eso no sólo nos ha podido llegar su música, sino
un artículo sobre los músicos argentinos
de nuevas músicas, new age, o llámalo como quieras.
El caso es que con la globalización que nos ofrece la red uno
se da cuenta de la cantidad de música de todos los estilos que se
hacen por el largo y ancho mundo y lo limitada que está la tienda
de discos de tu ciudad, o de la de al lado, pues al estar movida por los
mismos intereses, tiene los mismos discos.
Y es que, como dice alguien, "la verdad está ahí fuera".
Pero esto es una reseña de un disco, así que antes de
que me vaya más por las ramas comenzaré.
Bruno Sanfilippo es un músico argentino con cierta experiencia,
aunque sólo tenga en su haber tres discos: "Sons of the light",
"The new kingdom", publicados en 1991 y 1995 respectivamente, y este tercer
disco "Solemnis", lanzado al mercado en 1998.
Por el compact transcurren no sólo casi una hora de una música
deliciosa, sino que además van llegando hasta nuestros oídos
las distintas formaciones que ha tenido el músico bonaerense.
En primer lugar, sus conocimientos de música clásica,
más evidentes en unas partes que otras, dado que los temas están
llenos de pequeños caminos que discurren paralelos con gran armonía.
Pero, bajo mi punto de vista, son notables sobre todo sus conocimientos
en composición musical aplicada al cine. Y es que el disco está
lleno de sugerencias, de imágenes nunca rodadas que podían
conformar la banda sonora de una película épica, de las que
duran dos horas y media y narran la vida de alguien grandioso desde sus
primeros días hasta su muerte.
Destacar el amplio espectro de los matices conseguidos, desde la delicadeza
de "Vitreaux azul", a la sensualidad un tanto arabesca de "Encuentro con
el buho", o la potencia del canon "Solemnis". Aunque mi favorita es "Suplicante",
pieza muy sugerente a la que echo en falta elementos en off, que la convertirían
totalmente en una pieza de cine.
Finalmente, en el aspecto técnico destaca la maestría
con la que ha sabido manejar el MIDI, ya que este álbum está
grabado usando únicamente esta tecnología. Pero por muy bien
que se use, el MIDI funciona mejor con unos instrumentos que otros, y aunque
el disco es de muy buena factura, no puedo evitar un cierto chisqueo al
oír los tambores de "Vitreaux Azul".
Si llegado a este punto todavía no sabes muy bien a que puede
sonar este "Solemnis", las comparaciones con Vangelis son inevitables,
pero también, como dice el refrán, odiosas.
Comentario por: Félix Vera.

![]() |
|