Nach: Poesia Difusa

Nach: Poesia Difusa
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   Nach Scratch ya tenía un nombre dentro de nuestra escena Hip Hop antes de la publicación de su debut profesional, “En la brevedad de los días”, un disco que si bien contenía unas intenciones y unos resultados más que notables no logró llevar a este artista a la primera línea de nuestro Hip Hop: tal vez más por la incapacidad de su anterior sello, Revelde/Fonomusic, de manejar el producto que tenía en sus manos que por otra razón.

   Pero lo cierto es que en este segundo álbum Nach ha dado en la diana. Y no me refiero a su éxito de ventas: toda una espectacular presencia en la AFYVE que resulta inexplicable al pensar que no había sido lograda ni de lejos por discos mucho más accesibles firmados por El Chojín, El Disop o La Mala por ejemplo, sino que utilizando como ingrediente principal un rap puro y duro, crudo en lo musical pero repleto de letras ágiles y bellas, ha creado un conjunto de piezas que crecen en cada audición e invitan a la reflexión.

   Así, si “Mi país” o “Desafío” (con sampler de la banda sonora de los dibujos animados de El Quijote incluido) son sus hits más claros, hay canciones que las superan en intensidad e inspiración: “Walkman” (un paseo urbano de género, pero muy creíble), “Chico problemático” (certero retrato de cierto sector de la juventud actual), “Calles” (en la que describe de forma clarividente el proceso de maduración de los jóvenes que se convierte en adultos: sueños frente a realidad), “En el punto de mira” (la incursión hardcore con miembros de Arma Blanca rimando a bocajarro), la trilogía de “Rap Vida” (tres partes, 2001, 2002 y 2003, dando opiniones inteligentes sobre la escena nacional) y por supuesto ese navajazo en pleno cerebro que es “Ser o no ser” (con la colaboración de Lírico de Doble V). Tampoco hay que olvidar el interludio plenamente poético de “Poesía difusa”, que sirve para dividir el disco y refrescar al oyente.

   El álbum sólo pierde su tensión en los últimos temas, debido sobre todo al exceso de minutaje: superar los 70 minutos para cualquier disco es algo más que un atrevimiento y solo obras monumentales (“London Callin” de los Clash, “Borreroak Baditu Milaka Aurpegi” de Negu Gorriak o “Fear of a black planet” de Public Enemy) salen indemnes del intento.

   Con todo, Nach ha editado una magnifica colección de raps, que han enganchado a oyentes más allá del Hip Hop sin salirse ni un ápice de su más estricta pureza. Tal vez algo sorprendente, pero sobre todo un indicativo muy positivo de la situación y posibilidades de futuro de nuestra escena.

   De las producciones musicales se encargó Jefe de la M: adecuadas, pero mayoritariamente sobrias. Y la primera edición del disco contó con un libro que recogía poemas de Nach.

 

Comentario: F-MHop
(Fecha de publicación: 11/09/2003)

Este artículo fue publicado originalmente en La Factoría del Ritmo (sección: ).

Sobre los autores del artículo:

F-MHop
Jefe de redacción de La Factoría del Ritmo desde su fundación en 1995. Actualmente colabora en las revistas Rockdelux y Hip Hop Life. Previamente ha colaborado con otros muchos medios, entre los que se encuentran Metali-k.o., Zona de Obras, Onda Cero, Pulse! Latino, Onda Verde Gijón, Astur Music, Serie B o Hip Hop Nation. También fue beatmaker en el grupo Soul Dealers, practicantes de un Hip Hop combativo y comprometido.

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